29 comentarios a “Bevilacqua en Barcelona”

  1. Lorenzo Silva

    Como siempre, un lector en plena forma… Me he permitido enlazarte desde mi página, y sembrar en ella una idea para el debate acerca de lo que escribes…

    http://www.lorenzo-silva.com/Libros/lareina.HTM

    Muchas gracias por estar ahí y seguir leyendo y escribiendo.

    Abrazos
    Lorenzo

  2. Eduardo

    Muchas gracias, Lorenzo, por el enlace, y por tus palabras, siempre tan atentas.

    En cuanto al tema que propones para el debate en tu página web, te diré que estoy totalmente de acuerdo contigo en lo que se refiere a la posibilidad real, y por supuesto a la justicia, de que gentes de procedencia humilde hayan accedido a los bienes de la cultura. En mi condición de profesor de Instituto no puedo sino manifestar mi apoyo más entusiasta al viejo ideal ilustrado de que la educación y la cultura pueden mejorar a las personas, hacerlas más sabias y más capaces de comprender al prójimo.

    Y si esto vale para la educación en general, cómo no va a valer para la formación de los agentes de orden público, que tienen que vérselas a menudo con situaciones nada fáciles de lidiar. Mi experiencia con los cuerpos de policía no es demasiado amplia, así que difícilmente podré discutir contigo al respecto, pero sólo puedo desear que haya muchos agentes de la Guardia Civil tan ilustrados y sensatos como Bevilacqua.

    El problema que yo advertía en mi reseña no reside aquí, sino en otro ámbito, en el de la verosimilitud y eficacia literaria de la caracterización de un personaje que corre el riesgo (como señala Pozuelo Yvancos en su comentario de la novela), de tornarse demasiado discursivo, e incluso un pelín didáctico. Si a ese riesgo se le añade el de la acumulación de rasgos inusuales en el retrato del personaje (aunque se correspondan con circunstancias reales, que seguramente tú conoces mejor que nadie), las novelas de Bevilacqua pueden acabar deslizándose por una pendiente resbaladiza. No digo que el resultado sea siempre y necesariamente negativo (la contaminación genérica constituye casi siempre en literatura una virtud más que un defecto), pero puede serlo.

  3. Lorenzo Silva

    Gracias a ti, Eduardo, y sólo dos reflexiones más:

    1. ¿Por qué lo literario ha de ser diferente de lo real?

    2. El personaje tiene voz, y la usa (y esa voz no es la mía, advierto, porque surge de su circunstancia que no es la mía, aunque podamos coincidir en cosas). Nadie les discute a los personajes de Javier Marías o de Vila-Matas su derecho a usar la voz, incluso hasta la extenuación. ¿Por qué a Vila? Vuelvo al principio, porque es un picoleto. De todos modos, tomo nota de tu apreciación (como de la de Pozuelo) y no temas: en las novelas de Vila siempre pasarán cosas, siempre estará ese motor de la acción empujando el vehículo y los personajes (también él) se presentarán al lector por lo que dicen y por lo que hacen.

    Abrazos
    Lorenzo

  4. Eduardo

    Quizás no es éste el lugar más adecuado para reflexionar sobre aspectos de teoría de la literatura, pero, bueno, no tengo a mi alcance un sitio mejor. Así que ahí van unas cuantas ideas.

    1. La literatura parte de la realidad, como no podía ser de otro modo, pero sus reglas de funcionamiento interno no son exactamente las del mundo que retrata. Hay tradiciones y convenciones genéricas que cualquier texto literario debe respetar (por supuesto, también puede romperlas o transgredirlas, y eso es justamente lo que hacen algunos de los textos literarios más valiosos y perdurables), sobre todo si dicho texto se adhiere a las convenciones de géneros fuertemente caracterizados, como es el caso de la novela policial. A mi modo de ver, la configuración del personaje de Bevilacqua en La reina sin espejo se “sale” del molde, o al menos desafía los usos habituales en el retrato de los investigadores policiales. Admito de buen grado que esta percepción puede ser fruto de la pereza mental, o de la costumbre que todos los lectores tenemos de preferir aquellos textos en los que nos sentimos cómodos. Por otra parte, todo autor es libre de forzar las convenciones y ajustarlas a sus propios requerimientos y propósitos. Tú mismo, al retratar como lo haces a Bevilacqua, estás modificando las convenciones genéricas y creando un nuevo horizonte de expectativas en los lectores, actitud que, por cierto, considero tan arriesgada como loable.

    2. Por supuesto que uno de los aspectos que mejor individualizan a un personaje literario es el uso de una voz propia y característica. Ahora bien, esa individualización, o el margen que tiene un autor para ponerla en práctica, no es igual de amplio en todos los géneros literarios. A este respecto, la comparación de tu novela con las de Marías o Vila-Matas, que se fundan en presupuestos muy diferentes, me parece un poco traída por los pelos. Admito, sólo hasta cierto punto, tu reproche respecto al prejuicio que podemos tener algunos lectores por la condición de “picoleto” de Bevilacqua, pero te aseguro que éste no es, al menos para mí, el fondo de la cuestión. Mis críticas no tienen que ver tanto con la condición profesional del héroe novelístico como con la adscripción genérica de la novela, en la que no creo que acaben de encajar algunos rasgos del investigador.

    En todo caso, hay algo que no tiene discusión y que me parece tan digno de reconocimiento como apasionante desde la perspectiva del lector aficionado al género policial: me refiero a tu denodado empeño por abrir nuevas capas de la realidad -la de los agentes de la Guardia Civil, que tienen sobre sí una losa de tópicos nada fáciles de desterrar- al ámbito de la literatura. Inaugurar nuevos territorios de la ficción es toda una aventura. Te aseguro que muchos lectores vamos a acompañarte en ella.

  5. Pilar

    Hola Eduardo: Hasta ahora no conocía tu blog, ni ningún otro, la verdad, aunque tenía curiosidad en este tema. Me ha parecido estupendo, muy interesante. Solo te conocía como asesor de nuevas tecnologías, que por cierto, me has resuelto varios problemillas estupendamente. Te lo agradezco mucho. Bueno escribo este comentario en esta parte de Bevilacqua para preguntarte acerca de la novela. Nunca he sido aficionada al género policíaco, ni de intriga, me van más otros géneros, pero tu comentario me ha abierto la curiosidad y tengo intención de leerlo. Como veo que es como una serie quería preguntarte si está bien leer este último sin haber leído ningún otro o es mejor empezar por el primero. Te mando muchos saludos y te animo a que sigas con todo ésto que está muy bien.

  6. Eduardo

    Gracias, Pilar, por las flores. En un correo personal te he mandado mis recomendaciones respecto a la serie novelística de Lorenzo Silva. Que disfrutes de la lectura durante tus bien ganadas vacaciones.

  7. gregorio

    He leido todos los libros de Lorenzo Silva. Todos los personajes de sus libros tienen la profundidad psicológica como para que gusten a gente exigente, junto con los temas de actualidad que tratan, hacen de sus novelas una perfecta mezcla.
    Pero en ésta última he notado un Lorenzo Silva despegado de sus personajes aunque lo intentaba desafortunadamente en sus diálogos con el viudo, en ésta última novela.
    Donde mas se ha notado la falta de vida en sus personajes es en la ausencia de diálogos con Chamorro, que no pasaban de las conversaciones que por fuerza llevaban la acción.
    Ausencia de un monólogo interior de Bevilacqua, que reitero los había pero no pasaban del formalismo de la novela.
    Desconexión entre los personajes, aunque sé que son independientes entre sus tres novelas pero creo que dbía de haber (en las otras lo hubo) una continuidad en los personajes.
    Felicito a Lorenzo Silva por la novela. Leeré todo lo que salga de él.
    Ah! enhorabuena con Carta Blanca. Novela estupenda

  8. JJ

    A mi la novela no me ha gustado. Como Lorenzo Silva tiene oficio y habilidad, la novela resulta entretenida, y los personajes están muy bien descritos (no los veo desconectados, como dice Gregorio), tiene errores de bulto.
    ————————– Atención: spoiler gordo —————————————
    Porque, vamos a ver, ¿no quedamos (p. 4) que la muerta “murió por asfixia”? ¿Cómo puede ser que (p. 356) “le había encargado a uno de los suyos que la cosiera a puñaladas”? ¿Qué pasó con la asfixia? ¡No vuelve a mencionarse en toda la novela! Aparte que apunta a un crimen pasional, y es lo que se investiga durante todo el tiempo. Como las 27 puñaladas.
    ¿Cómo puede ser que una persona de mundo como la Neus Barutell reciba una amenaza de muerte y no la denuncie a la policía, sino que la guarde nada menos que en un libro de McGrath?
    Y en cuanto al tema informático, varios errores. No de bulto, pero errores. Primero, la mayoría de los mensajes de correo incluyen en la cabecera la direccion IP en la que se originan; no hace falta más que tener el mensaje para localizarlo, igual que no es demasiado complicado, si estás chateando con alguien, averiguar su dirección IP; no hace falta montar nada complicado. Lo que si es complicado (no sé si imposible, la verdad) es intervenir cuentas de correo en proveedores que no sean españoles; no me veo yo a la jueza pidiendo permiso a Microsoft para abrir una cuenta Hotmail; y es mucho más fácil que eso: cualquiera que tenga acceso al ordenador, o a la agenda, o a todos los papeles, seguro que no le cuesta ni un rato localizar las claves que usa.
    En cuanto a la historia de Alicia, es un pedazo de Red Herring considerable. Ni ayuda a resolver la trama, más bien la embarulla, ni me ayuda demasiado a comprender a la muerta, porque unas veces se cree que es la gatita (o gatito), otras veces la reina blanca, y otras veces la propia Alicia.
    El problema en las novelas policíacas es que bastan unos “indicios razonables” para que no te las creas. Y gustándome como me gusta Lorenzo Silva (como escritor y como persona), poniéndolo todo en la balanza, creo que no me gusta.

  9. Lorenzo

    Voy sólo al spoiler gordo, lo demás sería entrar en matices que creo que no es muy procedente abordar por mi parte:

    Lo que citas de la página 357 son las palabras de un personaje al que no le constan directamente los hechos, sólo hace una referencia que es congruente con lo que ha trascendido a los medios y con la realidad (el cadáver presentaba todas esas puñaladas, y probablemente el que las asestó tenía la intención de hacer pasar el crimen por arrebato pasional, aunque la autopsia desvele la previa muerte por asfixia). No sabemos si ese personaje (el inspector Cruz) conoce o no los datos detallados de la autopsia (la asfixia como causa primera), y aun si los conociera, no está en un momento como para hacer muchos matices (está tratando de exculparse en un interrogatorio como sospechoso).

    Por otra parte, la previa asfixia y las subsiguientes puñaladas son también compatibles con un crimen pasional. Están registrados ensañamientos postmortem con cadáveres por este motivo. El hallazgo de la autopsia no permite descartar esa hipótesis en la investigación.

    Así que, con todos los respetos, no veo aquí spoiler gordo alguno, sino ligereza lectora al atribuir el discurso del texto a quien corresponde (un personaje con conocimiento limitado en una situación apurada, y no el narrador, ni siquiera el narrador-protagonista), y a la hora de valorar qué hipótesis (y por qué) pueden descartarse en una investigación.

    Por lo demás, como ya sabes y te he dicho en otro sitio, gracias en esta ocasión, como en otras, por tu lectura.

    Abrazos
    Lorenzo

  10. Lorenzo

    Fe de erratas: Donde dice “página 357″ debe decir “página 356″.

    Y una información complementaria, para el posteador y otros lectores. Sí se intervienen cuentas de correo electrónico con orden judicial (no hace mucho la policía española detuvo a un asesino noruego en un cibercafé por este procedimiento). Los proveedores de correo tipo Microsoft tienen sucursales en todos los países y por ello y por los enormes intereses económicos asociados (que no por bondad, ya lo sé) les trae cuenta obedecer a la autoridad judicial española. Ese procedimiento permite además obtener direcciones IP legalmente. Otros procedimientos técnicos viables podrían ser considerados intercepciones ilegítimas de comunicaciones y aunque permitieran obtener el dato, lo harían inutilizable en juicio, garantizando de hecho la impunidad del delito, que es la desagradable contrapartida que tiene siempre obtener una prueba de forma ilegal. Aunque Vila y su pandilla sean picoletos y por tanto no muy sutiles para algunos, este tipo de cosas las tienen claras.

    Más abrazos
    L

  11. JJ

    Bueno, lo de “spoiler” se referiría a que estropearía la trama a alguien que no se lo hubiera leido todavía, por eso he puesto la advertencia. Y gracias por las demás aclaraciones.

  12. Lorenzo

    Gracias a ti y perdona por malinterpretar lo de spoiler, aunque creo que lo señalabas como un error de bulto en todo caso. Sólo me pareció que tu comentario era un ejemplo de actitud hipercrítica (eso y lo de negar una realidad hoy efectiva y cotidiana como la intervención judicial de cuentas de correo electrónico), lo que por otra parte supongo que tiene también su lectura positiva para el sargento y su compañera: eso, que los lean con cuchilla y bisturí desenvainados, les pasa por tener éxito. Que se joroben, yo ahora ando enredado con personajes nuevos, que seguro que tendrán muchos menos lectores y menos filos acerados esperando…

    Abrazos
    Lorenzo

  13. Virginia

    Estoy a punto de terminar La reina sin espejo, justo en el comienzo del último capítulo, y después de leer todas las entradas anteriores me apetecía romper una lanza por la novela. Y es que a mí, me ha encantado.
    Por varias razones, la primera de ellas, debo confesar que es poco objetiva, y es que desde que abrí El alquimista impaciente, las aventuras de Vila y mi tocaya ganaron una lectora asidua. De eso hace ya algunos años, y espero que duren muchos más.
    La segunda de las razones es que consiguió que me desprendiera de algunos tópicos y creencias personales acerca de las manías, formas y costumbres de los miembros de un cuerpo tan tradicional y abigarrado como el de la Guardia Civil, porque, como se ha dicho anteriormente, aunque es poco frecuente, hasta en los lugares más inauditos puedes encontrar a algún individuo amante de la cultura y los clásicos.Como bien ha dicho Lorenzo, hay gente que preesume de pertenecer a la élite cultural que no sabe “hacer la o con un canuto”, como se dice popularmente, y de estos, por mi profesión (soy periodista, por suerte o desgracia, todavía no consigo aclararme) he tenido que conocer muchos ejemplos.

    Saludos a todos

  14. ana Purna

    Para mí varias cosa buenas tiene LS como escritor.
    Pertenece a una generación que en general es bastante pobre -él cada día escribe mejor- y que además se autoalimenta de lo mismo y que necesita un reconomiento pseudo intelectual…del pais donde nadie lee, jaja
    Siempre ha estado apegado a una realidad coetánea. Cosa que al parecer no merece el interés de nadie; de los Cercas, Trapiellos, etc
    Y que es tan fundamental ahora ya que alparecer y no solo en España -véase el éxito de Houellebecq que escribe como Gide pero habla de Nouvelles Frontières- las letras que hablan de realidades no están bién vistas. Es mejor la retórica literaria.
    Finalmente se compromete con ciertos intereses que deben ser personales pero que consigue comprtir con sus lectores (¿a mi qué cojones me importan los picoletos?)a base de romper prejuicios.
    Y sobre todo crea una novela negra muy en los cánones, estupendamente construida, muy amena y bastante interesante.
    Es el noreconocido.
    Châpeau!

  15. Magdalena Du Thanh

    Acabo de leer los comentarios a la última novela de Lorenzo Silva, La reina sin espejo , así como las respuestas del novelista, algo mosqueado, me parece.Y con razón ya que en esta novela lo que importa no es si resulta verosímil lo de los móviles, la cultura literaria de un guardia civil, el argumento más o menos hábil de una novela policiaca, lo que importa y encanta y con lo que disfrutas más es con el idioma, la lengua , los diálogos sabrosos .¡Qué talento el de Silva al evocar el ambiente de la Barcelona de hoy, con los problemas que generan el rencor y el recelo seculares entre Cataluña y Castilla, con el nacionalismo lingüistico ! Pero Vila ya no está para estos trotes, lo ve con más calma, con benevolencia.¡No es para tanto, joder! diría.

  16. marcos luna

    Hola quiero saber mas de vos,yo tengo parientes de apellido Bevilacqua y todos son guapetones,por lo q escribis,me imagino q algun encanto debes tener.

  17. Josep

    Tampoco soy objetivo cuando hablo de Lorenzo. Tuve el placer de conocerlo en persona y me pareció uno de aquellos tipos que a los 5 minutos de hablar con ellos, te da la sensación que forman parte de tu círculo de amistades de toda la vida. Os puedo asegurar, porque hablo con conocimiento de causa que la trama de La Reina sin espejo y las técnicas que utilizan los investigadores són muy, muy acertadas. Tengo muchos amigos policias y han disfrutado de lo lindo con el libro y las reflexiones de Bevilacqua. Lorenzo ha bajado a las trincheras y estoy seguro que ha compartido mas de una charla con gente del mundillo. Por cierto, la salida del libro coincidió con el despliege de los Mossos d’Esquadra en Barcelona, lugar donde se desarrolla la mayor parte de la historia. Casualidad? Un saludo a todos.

  18. júlia

    Acabo de leer ‘La reina sin espejo’ y me ha gustado mucho, admito que tiene algunos defectos como el exceso discursivo que comentáis, pero opino que son poca cosa comparados con el conjunto. Me ha gustado mucho desde una óptica catalana, los poetas que da a conocer, las reflexiones sobre Catalunya, ahora que tan malos entendidos hay por todos lados, sobre los cuerpos de seguridad y sus relaciones y posibilidades, hay muchas cosas en esa novela, más allá de la anécdota policíaca, creo. Vivo cerca del restaurante donde acaban cenando los protagonistas, en un barrio de novela negra, casi, que autores como Gonz

  19. El Alquimista Impaciente « la vieja mochila

    [...] Además, para los más curisos, un blog (otro): La Bitácora del Tigre, en el cual se hace una fantástica reflexión sobre “La Reina sin Espejo” (mucho mejor de la que yo podría hacer.. me faltan años todavía pero aprendo rápido…). [...]

  20. julio

    me ha encantado, es un libro ameno y espero que a pesar de lo que dices de que no arriesgarás más con la saga de Vila y Chamorro en un futuro nos vuelvas a deleitar con otra entrega.

    Un saludo de un picoleto como muchos de los que te leemos.

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