Como casi siempre, me he enterado por Planeta educativo (que a su vez recoge la noticia de Orientaeduc), que Educastur, el portal educativo del Principado de Asturias, ha escogido Joomla como gestor de contenidos de la web.

El propio Luis Barriocanal señala en su entrada un par de motivos por los que la noticia suscita su interés. En primer lugar, que la selección de Joomla para la gestión de un sitio web tan grande y complejo como Educastur demuestra la solidez y potencia de este tipo de herramientas. En segundo lugar, que la apuesta por programas de código libre por parte de una administración pública (en realidad dos, porque también la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha montado sobre Joomla un servicio de publicación para webs de centros, y hasta un portal monográfico sobre el CMS) sirve de impulso para que este tipo de iniciativas cundan y se extiendan entre los miembros de la comunidad educativa.

A esos motivos de satisfacción yo quiero añadir un tercero, muy personal: que, a la vista de lo realizado por Asturias y por Castilla-La Mancha, he cobrado nuevos bríos para acometer un proyecto que lleva meses en el cajón de los buenos propósitos: transferir la edición y publicación de Lengua en Secundaria a Joomla. A estos efectos, los manuales que ha preparado Castilla-La Mancha en Jomla en Educación me van a venir como anillo al dedo. Me refiero, en concreto, a tres tutoriales sobre estructura de contenidos, secciones y categorías y publicación de contenidos, aspectos todos ellos que hasta la fecha se me resistían y que ahora veo mucho más claros.

Ya tengo una tarea pendiente para las calurosas tardes del verano. No es, probablemente, la más apasionante del mundo, pero ya no puedo demorarla más. O me decido por la automatización de Lengua en Secundaria (y así podré disponer de gestión de novedades, de canales RSS, de formularios y otros elementos interactivos, de integración con la bitácora), o me temo que antes o después habré de resignarme a que muera de inanición. Y la verdad es que le he cogido cariño…