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3 comentarios a “Limitar el entusiasmo con Linux”

  1. Alejandro Valero

    Según la lógica de tu exposición, Eduardo, nadie podría tener instalada una distribución de Linux en su ordenador, porque con tantos problemas como dices que hay, alguno de ellos nos tendría que tocar a quienes queremos instalar Linux. Aquí pasa como con las meigas: haberlas haylas, pero yo no las he visto. Y tú pareces haberte encontrado con todas ellas, porque yo llevo instalando distribuciones de Linux ya hace más de dos años en todo tipo de ordenadores, y se me instalan bien. Otra cosa es que haya algún que otro problema, pero he podido instalarlas casi siempre a la primera. Por ejemplo, Ubuntu la he instalado varias veces en un Pentium II a 400 Mhz y con 192 de RAM, y el único problema que tenía era el sonido, pero lo arreglé enseguida, y funcionaba internet y todo lo que le echaras.

    Pero ahora imagínate que los ordenadores los vendieran con Linux instalado de fábrica (hay que tener mucha imaginación para ello, pero ya los hay), y la gente tuviera que instalar Windows, ¿qué pasaría? Que no habría ningún problema de compatibilidades para Linux, porque los fabricantes y los vendedores ya se encargarían de ello, y ya veríamos cuánta gente podría instalar Windows en buenas condiciones.

    Lo que hay que conseguir es que los usuarios presionemos a la insdustria para que este último ejemplo imaginario ocurra de verdad, y para ello hay que usar Linux, y además fardar de nuestras distribuciones, que hace tiempo que ya están preparadas para los escritorios, y desde Ubuntu te escribo estas palabras.

  2. Eduardo Larequi

    No es que yo diga que hay problemas de reconocimiento de hardware con las distribuciones de Linux (como con Windows, todavía me acuerdo de los sudores que me costó que sonara bien una SoundBlaster), es que los hay. El enlace que he hecho a los foros de Guadalinex, que es una mina de información utilísima, lo demuestra. Por cierto, si recorres estos foros, o cualesquiera otros de soporte a las distribuciones de Linux, verás que los problemas de reconocimiento de hardware son el pan nuestro de cada día.

    Tampoco sé si mi exposición tiene una lógica particular, y si la conclusión que sacas de ella es la adecuada (yo creo que no, pero para gustos son los colores). Debo de ser un tipo cenizo, y tú un usuario con mucha suerte. De todas formas, no tengo ningún interés por ponerme maximalista: estoy dispuesto a admitir que cualquier usuario con un hardware estándar (el mío no lo es) puede utilizar una distribución Linux recién sacada de la caja, pero creo que también tú deberías admitir que la experiencia que yo he descrito no es cosa de meigas, ni sólo se debe a la mala suerte.

    Coincido contigo, Alejandro, en que la industria es perezosa y comodona, y que sólo mira al beneficio inmediato, con honrosas excepciones. Es vergonzoso que la tarjeta inalámbrica de mi portátil no funcione en Linux sólo porque los de Broadcom se empeñan en no liberar los p… drivers.

    El escenario futuro que evocas puede muy bien llegar a ser realidad algún día. Ya veremos. Yo, sinceramente, no estoy dispuesto a prescindir de lo bueno que nos brindan ambos mundos (por no hablar del tercer grupo en discordia, el de los maravillosos Mac, que envidio secretamente desde que me compré mi primer PC, y que sólo he rozado levemente, como a flores frágiles e inalcanzables).

    Para terminar, y en amistosa correspondencia a tu frase final, te escribo el presente comentario desde una Suse 10.1, conectada por VNC a un XP Home en cuyo bloc de notas he apuntado algunas ideas para este comentario, que luego he copiado al Linux en una carpeta de usuario compartida a través de Samba. La redacción final la he subido al servidor gracias a una instancia de WordPress renderizada por Firefox. Software libre y propietario en buena armonía, como debe ser.

  3. La Bitácora del Tigre · Guadalinex en el portátil

    [...] En la entrada del lunes 9 de octubre hice público mi propósito de instalar un Linux en el portátil, y de derrotar a Ubuntu/Guadalinex o, al menos, firmar una honrosa paz con estas distribuciones. Hoy me satisface declarar que mi Acer Aspire 1513LMi ya arranca doblemente con su XP nativo y una Guadalinex 3.0.1 recién estrenada. Lo del Linux andaluz ha sido coser y cantar: tras las preguntas de rigor, se ha desatado un proceso de instalación rapidísimo (mucho más que el de Windows), que deja la máquina a punto de caramelo, con un montón de software ya configurado y una casi perfecta integración con la red de Windows. Sólo he observado dos pegas: [...]

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