El Tigre ya tiene una guarida propia
Cuando Pilar vuelve del cole por la tarde, y me encuentra en mi rincón, tecleando furioso como un poseso, jugando al Age of Empires o tirado en el suelo, con el destornillador entre los dientes como un pirata informático, envuelto en cables y con pelotillas de polvo entre los rizos, suele saludarme con un achuchón [...]



