Lavado de cara a Tarski
El domingo por la tarde, en vez de dedicarme al noble y provechoso deporte del dolce far niente, estuve peleándome a cara de perro con La Bitácora del Tigre (vaya, me ha salido un juego de palabras). Todo se debe a mi proverbial cabezonería: en vez de resignarme a no poder actualizar el tema Tarski, [...]



