Cabecera de La Bitácora del Tigre

2 comentarios a “Veinticinco años de Blade Runner”

  1. franciscoaranguren

    Como adición a este post (de otro entusiasta de la película) hay que tener en cuenta las implicaciones filosófico-jurídicas del film. Hay un ensayo editado por Tirant lo Blanch: “El guardián de la diferencia”. El derecho debe preservar la diversidad: la cuestión de los inmigrantes como sujetos con sus derechos limitados al trabajo que desempeñan. Lo mismo que los replicantes, hechos para trabajar, que tienen prohibido acceder al planeta Tierra. Segregación, programación genética…La ley trazando fronteras interiores. Todo eso está en el guión. Y también la ambiguedad. El amor, como un acto de mezclarse con lo distinto. La memoria, como una creación retroactiva. La muerte, como gran motor de la vida, como don a los otros. Todos los grandes temas están ahí. Y la necesidad de poner límites al deber, límites marcados por el imperativo de la humanidad: si los eliminamos por ser infrahumanos ¿no perdemos en ello nuestra propia humanidad? Y finalmente, el tiempo: el tiempo tasado que tenemos para ser hombres, para comprender nuestro destino mortal. El tiempo que apremia a los replicantes, pero que también nos apremia a nosotros: y nos enfrentamos al Creador para decirle ¿cuál es el sentido? El sentido que, finalmente, pone el replicante que renuncia a matar y al aceptar su muerte, da espacio al amor y la vida.

  2. Eduardo Larequi

    Efectivamente, la carga filosófico-moral de la película es abrumadora e indiscutible, aunque no faltan críticos que la consideran teñida de un intelectualismo algo cargante.

    Yo he preferido evocar aquí aspectos más cinematográficos, pero me alegra, Francisco, que traigas a colación esos otros matices del film, y que lo hagas en un comentario realmente espléndido.

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