Ayer estuve probando en mi blog experimental un plugin interesantísimo, que a buen seguro se llevará muchos votos en la WordPress Plugin Competition (yo, desde luego, le he dado el mío). Me refiero al WordPress Automatic Upgrade plugin, que hace justamente lo que señala su nombre, es decir, actualizar automáticamente el gestor de contenidos a la última versión oficial disponible.

Tras descargar el plugin, subirlo al servidor y activarlo, hay que ir a la nueva entrada que aparece en el backend de WordPress, Gestionar > Automatic Upgrade. Entonces se le presentan al usuario un par de posibilidades: la actualización paso a paso, y una actualización automática, completamente desatendida. Yo he escogido la primera opción, no tanto por precaución (pues tengo el blog para experimentos justamente para hacer pruebas de riesgo), sino porque quería comprobar el funcionamiento del complemento paso a paso.

Y la verdad es que funciona como un reloj. Si se opta por la primera alternativa, el plugin va marcando los pasos de la actualización uno a uno, proporciona el resultado de cada etapa y y pide confirmación del usuario para pasar a la siguiente. De acuerdo con mis pruebas, esto es lo hace el WPAU:

  1. Realiza una copia de seguridad del núcleo del gestor de contenidos. En concreto, copia los archivos del directorio principal y de los subdirectorios /wp-admin y /wp-includes (la copia de este subdirectorio es parcial, puesto que se limita a los archivos contenidos en él y a los de las librerías de /wp-includes/js). En cambio, no copia el subdirectorio /wp-content ni los archivos que contiene, ni tampoco los subdirectorios que hayan podido ser creados por el usuario. La copia de seguridad se almacena en un subdirectorio creado al efecto y denominado /wpau-backup, en forma de archivo comprimido ZIP.
  2. Realiza una copia de seguridad de la base de datos, también en formato comprimido ZIP, que se almacena en el subdirectorio /wpau-backup. Hasta donde yo he podido comprobar, el backup de la base de datos es completo.
  3. Descarga la última versión de WordPress y a continuación la descomprime en /wpau-backup/wordpress.
  4. Pone el blog en modo de mantenimiento. Si durante el proceso de actualización alguien visita el blog, se encontrará con la advertencia de que está temporalmente desactivado.
  5. Desactiva todos los plugins, excepto a sí mismo.
  6. Actualiza el CMS a la versión descargada, para lo cual sobrescribe los archivos de la versión antigua. No se sobrescribe ni se borran los temas o plugins instalados.
  7. Reactiva los plugins que estuvieran activados en el momento de comenzar el proceso.
  8. Proporciona enlaces para descargar las copias de seguridad, así como un completísimo registro del proceso. También ofrece los enlaces para actualizar la base de datos (lo cual se realiza invocando el script upgrade.php) y para limpiar los archivos contenidos en el directorio de copia de seguridad.

La eficacia de este complemento está, pues, más allá de toda duda. Aunque el autor advierte en su sitio web que el plugin se halla todavía en fase beta, y que están pendientes unas cuantas mejoras (entre ellas el añadido de la posibilidad de traducirlo a otras lenguas), mi modesta opinión es que se trata de una excelente herramienta, que puede ofrecer un gran rendimiento siempre que se utilice adecuadamente. A este respecto, creo que los usuarios de WordPress interesados en el WPAU deben tener en cuenta al menos tres situaciones diferentes:

  • Escenarios en los que puede ser útil, e incluso imprescindible: para usuarios que tienen poca experiencia con WordPress, en instalaciones muy básicas o estándar que se pretenden mantener actualizadas con poco esfuerzo, o bien cuando se administran varias instalaciones de blogs que se desean actualizar en el plazo más rápido posible.
  • Escenarios en los que habrá que utilizarlo con cautela: instalaciones muy modificadas que contienen alteraciones de los archivos que forman parte del núcleo de WordPress.
  • Escenarios en los que puede ser imposible de utilizar: con servidores que exigen determinadas configuraciones de los permisos de directorios incompatibles con el WPAU, en servidores que utilizan SFTP en vez de FTP, en instalaciones que contienen plugins cuya funcionalidad está limitada a una versión determinada, etc. Véanse, a este respecto, las precisiones que han hecho los comentaristas en la página del WPAU y en la del WordPress Plugin Competition Blog dedicada al WPAU.

Un par de observaciones para rematar este informe. La primera, que al instalarse, el WPAU crea dos nuevas tablas en la base de datos, wpau_active_plugins_info, que contiene información sobre los plugins que forman parte del sistema y sobre el proceso de desactivación y reactivación, y wpau_upgrade_log, la cual almacena el contenido de las tareas que emprende el plugin, así como el resultado de su puesta en práctica. Yo he hecho la instalación en una base de datos cuyas tablas se nombran con el prefijo wp_exp_, que, como puede verse, no se añade al nombre de las tablas creadas por el plugin. Pues bien, en una instalación multiblog construida en torno a una única base de datos con tablas nombradas con distinto prefijo para cada uno de los blogs, este comportamiento podría dar lugar a problemas.

La segunda observación es que, tras llevar a cabo la actualización, he advertido que los enlaces permanentes del blog experimental se habían desactivado, aunque no estoy seguro de que ello fuera un efecto indeseable del WPAU, pues además de probar este plugin he hecho otros experimentos. En cualquier caso, el problema es poco relevante, porque ha bastado con actualizar la estructura de permalinks para volver a la situación inicial.

Addenda de las 16,45 horas

Esta mañana, al contestar la consulta de un usuario, planteada a través del formulario de contacto del blog, me he dado cuenta de que los correos generados a través del plugin Secure Form Mailer Plugin for WordPress llegaban a mi cuenta de administración del blog con caracteres basura, fruto de una codificación incorrecta. En un comentario de la citada página se proporciona la solución al problema, que pasa por modificar el código del plugin. Hecho este cambio, los correos ya llegan correctamente codificados, salvo por lo que se refiere al nombre del remitente; si éste contiene tildes o eñes, siguen apareciendo basurillas. Al hilo de la modificación del plugin, he aprovechado también para trastear un poco con sus opciones y con el còdigo CSS, lo cual me ha permitido integrarlo de forma más eficaz en el tema del blog.

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