Portada de la revistaDice una máxima taurina, convertida en lugar común, que “no hay quinto malo”. La validez del proverbio la confirma plenamente este quinto número de la revista Hélice, como los anteriores disponible para sus lectores en un cómodo y coqueto PDF de 50 páginas, muy bien maquetado y editado. Cincuenta páginas no es cualquier cosa, y menos para una revista amateur (y conste que utilizo el término en su mejor sentido, el de una obra en la que resultan determinantes la voluntad y el entusiasmo de sus colaboradores). De hecho, el medio centenar de páginas es, en cierta medida, un indicio de una publicación que va ganando enteros y avanza decididamente hacia su madurez.

La sección titulada “Reflexión” incluye un extenso debate entre Fidel Insúa, que ostenta la representación de Hélice, y varios cultivadores del género, críticos y editores. Es, desde mi punto de vista, la pieza más sólida y de mayor mérito de todo el volumen. Bajo el título “Panorámica de la ciencia ficción en el mercado editorial actual”, la conversación comienza con las respuestas de Juan Miguel Aguilera, Santiago L. Moreno, Manuel de los Reyes, Eduardo Vaquerizo y Arturo Villarrubia a las siguientes preguntas: 1, ¿cómo ve el estado de la literatura de ciencia ficción actual?; 2, ¿existe una literatura de ciencia ficción en castellano con señas de identidad propias?; y 3, ¿cómo cree que evolucionará la ciencia ficción actual en el mercado editorial internacional en un futuro?

La mayor parte de las intervenciones dibujan un panorama bastante negativo: temas reiterados hasta la náusea, escasa calidad literaria, poca capacidad de innovación y de cuestionamiento del orden (literario o no) establecido, difícil aceptación de las obras nacidas en los aledaños del género y que sin embargo representan su única vía de renovación. Santiago L. Moreno, en una de sus brillantes intervenciones, expresa esta situación con acierto: “la realidad ha atropellado a la ciencia ficción” (pp. 11-12), un género que “se niega a evolucionar […] y prefiere morir en su erial ideológico que sobrevivir poniendo por delante la literatura” (p. 12). Tras las respuestas al cuestionario, los participantes se embarcan en una discusión algo más abierta, en la que ofrecen perspectivas muy valiosas no sólo sobre la ciencia ficción o los géneros conexos, sino sobre la literatura en general, las tendencias culturales y sociales y el mercado editorial. En resumen: una conversación de altura, nada complaciente ni autojustificativa, que interesará a los aficionados a la ciencia ficción, por supuesto, pero también al público lector en general.

La sección de “Reflexión” se completa con el artículo-entrevista que dedica David G. Panadero a la obra narrativa de Juan Ramón Biedma, autor de varias novelas que han tenido una excelente acogida: El manuscrito de Dios, El espejo del monstruo y El imán y la brújula.

Cinco reseñas forman parte de la sección de “Críticas”. La primera la firma Alberto García-Teresa, y está dedicada a Invasor, novela de Fernando Marías (Destino, 2004) cuyo protagonista es un médico militar español que forma parte de las tropas que invadieron Irak en la Segunda Guerra del Golfo. Curiosamente, es una novela que estuve a punto de comprar y leer en su día, pero me disuadió de mis propósitos una crítica muy negativa (me parece recordar que se publicó en Babelia), que tal vez tenga que reconsiderar a la luz de la elogiosa valoración que realiza el reseñista.

La segunda crítica la firma el autor de estas líneas, que desde muy chico ha sido un rendido admirador de Sir Arthur Conan Doyle. El objeto del artículo son las cinco narraciones incluidas en Aventuras del profesor Challenger (Valdemar, 2006), uno de los personajes inolvidables nacidos de la pluma del escritor escocés (Conan Doyle es mucho más que Sherlock Holmes), y protagonista de la mayor parte de los relatos que integran este volumen.

Manuel de Pedrolo, autor de un clásico de la ciencia ficción en catalán (Mecanoscrit del segon origen, de 1974, traducida al español como Mecanoscrito del segundo origen) merece en este número un tratamiento especial, con una reseña bilingüe (o una doble reseña), en español y catalán, a cargo de Álex Vidal. Por su parte, Antonio Rómar se ocupa de otro clásico indiscutible del género, La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. LeGuin (Minotauro, 2002), en la que probablemente sea la reseña más interesante del volumen, no sólo por la importancia crucial que tanto la novela como su autora tienen para la historia de la ciencia ficción, sino por las valoraciones que propone el comentarista, tan sólidas y bien argumentadas como certeras.

Iván Fernández Balbuena comenta Ondinas. Las ninfas del agua (Siruela, 2005), un volumen de relatos fantásticos compilado por Juan Antonio Molina Foix, que tiene como protagonistas a estas criaturas acuáticas. Y cierra la sección el análisis de Susana Vallejo Chavarino a propósito de Corazón de tango, de la novelista alicantina Elia Barceló (451 Editores, 2007).

La siempre curiosa sección de “Críticas enfrentadas” ha escogido en esta ocasión una novela de Javier Azpeitia, Nadie me mata (Tusquets, 2007), comentada al alimón por Fernando Ángel Moreno y David G. Panadero, con menos variedad de perspectivas que lo que parece sugerir el título de la sección, pues ambos reseñistas coinciden en la consideración de que es una novela no del todo lograda.

Para terminar este sucinto comentario de Hélice 5, quisiera destacar dos anuncios intercalados en la revista. El primero da cuenta de la aparición de Jabberwock 2. Anuario de ensayo fantástico, publicado por Bibliópolis, en el que participo con una crítica de La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger. Espero que mi trabajo esté a la altura, porque produce cierto vértigo verse en una nómina de colaboradores en la que hay figuras tan destacadas como las de Margaret Atwood y José María Merino.

De la otra noticia no tenía la más mínima referencia hasta encontrármela en este número de Hélice (aparece en la página 45). Se trata de la convocatoria del I Congreso Internacional de Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción, organizado por la Universidad Carlos III de Madrid y la Asociación Cultural Xatafi (editora de Hélice), que habrá de celebrarse del 6 al 9 de mayo de 2008. Tiene ya su dominio y su sitio web, en http://www.congresoliteraturafantastica.com (aunque, de momento, sin contenido), y la lista de áreas temáticas que se sugieren para las colaboraciones tiene una pinta estupenda. Seguro que será todo un éxito.

He señalado al principio de este comentario que la revista tiene en cada número un look más profesional que en el anterior. Con todo y con eso, los duendes de la imprenta siguen haciendo de las suyas: por ejemplo, en la página 17 el apellido de [Darko] Suvin, uno de los teóricos más prestigiosos del género de la ciencia ficción, se transcribe como “Sukin”, lo cual parece un descuido, más que posible error en una cita de memoria, habida cuenta de que en la página 37 el autor de Metamorfosis de la ciencia ficción aparece de nuevo, esta vez perfectamente citado.