Los habituales del blog habrán comprobado que a partir de anteayer los formularios de comentarios incluyen un dispositivo antispam, en forma de captcha. El plugin que proporciona esta función es el Peter’s Custom Anti-Spam Image Plugin for WordPress, uno de los mejores complementos antispam para WordPress de los que tengo noticia, pues no requiere que el navegador tenga activadas las cookies o el JavaScript a la hora de filtrar los comentarios basura e impedir que se inserten en la base de datos. El plugin dispone de muchísimas opciones de configuración, y sus mensajes se pueden traducir al castellano. Además, su autor ha realizado un gran esfuerzo en hacerlo accesible para personas con deficiencias visuales, pues las palabras antispam son relativamente fáciles de leer (hay captchas diabólicos en este sentido) y la lectura de la palabra antispam se puede sustituir por su equivalente sonoro (esta función sólo está disponible por el momento en inglés; si alguna vez tengo tiempo y paciencia suficiente, tal vez me lance a crear los equivalentes en español de los casi cuarenta archivos MP3 en los que se almacenan las secuencias de audio).

Los captcha, que ya empleé hace tiempo, me gustan poco o nada, porque molestan a los visitantes, dificultan la publicación de comentarios y a menudo exigen una compleja tarea de edición de las plantillas. Sin embargo, me he visto obligado a utilizarlos, porque en las últimas semanas estaba siendo víctima de un auténtico bombardeo de comentarios-basura, la mayoría con cientos de enlaces, que no hacían sino engordar la base de datos e interferir en el rendimiento del blog. Coincidiendo con este ataque, he tenido que desinstalar el plugin Spam Karma 2.3, que comenzaba a mostrar signos de fatiga a causa de los límites de memoria establecidos por mi proveedor de alojamiento para la ejecución de scripts en PHP.

Parece que el ataque se ha terminado, así que doy por buenas las horas que he invertido en los dos últimos días para limar las asperezas del plugin y hacer que tenga un buen aspecto junto al tema Tarski (por cierto, el día 5 se publicó la versión 2.0, que introduce una enorme cantidad de cambios; ya me veo durante el fin de semana afanándome en el fichero de traducción, porque le prometí a su autor que colaboraría en las sucesivas versiones españolas del plugin).

Sin embargo, creo que no todos los problemas están resueltos. Lourdes Domenech me avisó ayer por correo, y ha vuelto a hacerlo hoy a través de un comentario (mil gracias, Lu, por tu interés y tu paciencia), de que le resultó difícil escribir la palabra antispam en el campo correspondiente del formulario. En efecto, parece que tanto en Firefox como en Flock, Opera, Mozilla y Seamonkey, cuando un usuario hace clic sobre el campo de la palabra antispam, el navegador le envía al campo anterior; en Seamonkey, además, el formulario de comentarios se descuadra. Explorer 7, por su parte, parece el único navegador inmune a este comportamiento.

El problema tiene fácil solución: basta con situarse en el campo anterior y pulsar el tabulador para que el foco se desplace al campo de la palabra antispam, y así poder escribirla. Admito, claro está, que esto es un engorro y una alternativa muy poco elegante; por tanto, si alguien tiene la solución a mano (yo he probado varios remedios, y ninguno ha surtido el efecto deseado), le agradecería mucho que me la contara, por ejemplo a través de la página de contacto del blog. Todavía más agradecido estaré a quien observe algún efecto perverso que yo todavía no he podido advertir.

Una coda final: esta es la tercera entrada que escribo en menos de veinticuatro horas con el Windows Live Writer. Todavía no le he encontrado ningún fallo y sí muchas y potentísimas virtudes. La inserción directa de las etiquetas o tags nativos de WordPress 2.3, sin ir más lejos, es todo un lujo asiático.

Addenda del 12 de noviembre de 2007

Con la versión 2.9.6 del plugin, los problemas con el foco del formulario de inserción de la palabra anti spam parecen resueltos

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