Ayer se publicó la versión 2.3.2 de WordPress, una edición que resuelve algunos problemas de seguridad y otros bugs que la comunidad de WordPress ha descubierto desde la aparición de la versión 2.3.1, en el mes de octubre. Como siempre, en cuanto he tenido noticia de la nueva versión, me he puesto a la tarea de actualizar el gestor de contenidos.

Para ello, he seguido el procedimiento de actualización tan ampliamente documentado en el Codex de WordPress, a saber: hacer copia de seguridad de la base de datos y de los archivos del CMS, desactivar los plugins, sustituir los archivos de la versión anterior por los nuevos, actualizar los permalinks y reactivar los plugins uno a uno. En realidad, he seguido un procedimiento “abreviado”, pues en lugar de sustituir todos los archivos de WordPress, sólo he subido al servidor los que han cambiado en el paso de la versión 2.3.1 a la 2.3.2 (la lista puede verse en el WordPress Trac o en el anuncio de la nueva versión).

Tras la actualización, casi todo funciona a pedir de boca, excepto la notificación de comentarios por email, problema del que ya traté después de mi actualización a WordPress 2.3.1. Aunque el truco que entonces descubrí funciona, no deja de ser un incordio tener que andar toquiteando las funciones de WordPress.