En el proceso de administración de los archivos de backup que genera el plugin WP-DBManager he cometido un error muy tonto: al ir a borrar los backups viejos, se me ha desplazado el puntero del ratón y he pulsado sin querer en el botón Restore, con lo cual he restaurado la base de datos a su estado del 21 de enero, con la pérdida consiguiente de los registros almacenados entre dicha fecha y hoy.

Más vale que desde el día 20 no había publicado ninguna entrada, porque la hubiera perdido (bueno, eso no es del todo cierto; seguramente la hubiera podido recuperar desde el directorio de entradas publicadas de BlogDesk). En cuanto a los comentarios de los visitantes del blog, he podido republicarlos gracias a los avisos que me envía WordPress por correo electrónico; en cambio, se ha perdido definitivamente el que yo había escrito en contestación a Panta y Serenus, dos habituales de este blog, que hicieron observaciones muy interesantes al artículo sobre las películas Soy leyenda y Expiación.

Mis disculpas a ambos, y a todos los visitantes de Lengua en Secundaria, por este error de principiante. De momento, no he observado que haya tenido otros efectos secundarios, pero bien pudiera ser. Si alguien los advierte, me hará un favor diciéndomelo. En todo caso, viene bien tener en cuenta la máxima de que no hay mal que por bien no venga: la metedura de pata ha servido para demostrar que el plugin WP-DBManager funciona a la perfección.