Uno de los hitos en la historia de este blog fue la instalación del plugin Ultimate Tag Warrior 3, allá por junio de 2006, poco después de decidirme por el tema Tarski. Con el UTW 3 en funcionamiento, comencé a etiquetar todas las entradas del blog, con lo cual ganaba en capacidad semántica y se hacía más apetecible para los buscadores. Muchas veces me prometí a mí mismo completar el etiquetado de las entradas anteriores a la mencionada fecha, pero siempre encontraba buenas excusas para no hacerlo.

El soporte nativo de etiquetas para la versión 2.3 de WordPress me hizo desprenderme, con harto dolor de mi corazón, del UTW 3. Y fue una pena, desde luego, porque desde esa fecha hasta ahora no había tenido a mi alcance otro sistema de gestión de etiquetas que no fuera el tosco interfaz que proporciona el editor de WordPress, y, para ciertas tareas especiales, el phpMyAdmin de mi proveedor de alojamiento. Había probado varios plugins, pero con todos ellos me estrellaba contra un muro infranqueable: la limitación de 16 MB. de memoria que me proporciona mi proveedor.

Hasta hace poco, porque el otro día, vagabundeando por la página del plugin Simple Tags, de Amaury Balmer (de quien ya había probado otro complemento parecido, el Simple Tagging) reparé en una de las respuestas del autor a un usuario que daba cuenta de un problema de falta de memoria para la ejecución del plugin. En primera instancia, la respuesta de Amaury fue obvia: incrementar la memoria a disposición de PHP. Pero cuando el usuario contestó que eso no era posible, Amaury propuso otra solución: “You may try to deactive all plugins, actived first Simple Tags, and after reactived other plugins ?!”, es decir, desactivar todos los plugins, activar primero el Simple Tags y luego reactivar los demás plugins.

Y allí que me fui yo a probar el truco, con resultados del todo satisfactorios. El Simple Tags es un complemento magnífico para cualquiera que tenga instalado WordPress 2.3, pues tiene una barbaridad de opciones de configuración, está muy bien documentado, cuenta con un fichero .POT para traducirlo (yo no lo he hecho, pero si alguien se anima…), permite su desinstalación completa, es decir, sin dejar rastros en la base de datos, y por si todo esto no fuera suficiente su autor proporciona a sus muchos usuarios un soporte extraordinario. Además, con la instalación del Simple Tags me he podido ahorrar el plugin WP 2.3 Related Posts, cuyo widget ilustraba hasta ahora la barra lateral de las entradas individuales.

En cuanto a su funcionalidad, resulta apabullante: búsqueda y sustitución, fusión de etiquetas, renombramiento y borrado, adición relacional (es decir, añadir a una entrada o grupo de entradas una etiqueta nueva siempre que ya exista otra previamente determinada), edición relacional del campo slug (que es el que contiene el nombre que WordPress utiliza internamente para las etiquetas), limpieza de tags “fantasmas”, autocompletado de las etiquetas desde el editor de entradas de WordPress, sugerencias sobre nuevas etiquetas, auto tags o tags automáticas, capacidad para añadir etiquetas a las entradas y a las páginas estáticas, nube de etiquetas, adición de las etiquetas a las fuentes RSS del blog, incorporación de diversas funciones a los archivos de plantilla (una tarea complicada, pero que permite gran finura y precisión en los resultados finales), etc.

No todas son igualmente útiles, y algunas, como las auto tags, pueden consumir una enorme cantidad de recursos (yo la tengo desactivada, al igual que las funciones de tags embebidas o incrustadas, la de sugerencia de etiquetas y las etiquetas relacionadas). Sin embargo, hay una función que por sí misma resulta de enorme utilidad para cualquier blog que, como el mío, tenga un porcentaje de entradas sin etiquetar: me refiero a la función de edición masiva, con la que he podido marcar las más de cien entradas que tenía huérfanas de etiquetas en unas pocas horas de trabajo, y que además resulta muy útil para mantener la homogeneidad y la coherencia de un conjunto de etiquetas que ya ha superado los mil registros.

Pero de este último aspecto -la homogeneización y la búsqueda de coherencia de las etiquetas, así como los mil y un detalles del etiquetado semántico del blog-, hablaré en los próximos días, en cuanto acabe los trabajos de limpieza y puesta al día en los que ahora mismo estoy metido. Aunque los visitantes habituales del blog apenas noten la presencia de este nuevo complemento -el único cambio evidente es el grupo de enlaces que figura bajo el epígrafe “Entradas relacionadas”, desplazado desde la barra lateral a la parte inferior de cada entrada, y mejor integrado en la plantilla que antes- puedo asegurarles que para cualquier administrador de blogs el plugin Simple Tags es una herramienta insustituible.