Los abusos de la publicidad telefónica
Supongo que muchos lectores de La Bitácora del Tigre habrán sufrido abusos semejantes al que voy a relatar aquí, y que por tanto entenderán mi lógico cabreo. Resulta que después de una interminable jornada laboral (siete horas y tres cuartos por la mañana y otras tres por la tarde), llega uno a casa, se pone [...]



