3 comentarios a “Desde el Grand Café de Funchal”

  1. JMGS

    ¡Caramba, qué envidia, Eduardo! Aprovecha todo lo que puedas la benigna brisa del Atlántico y, sobre todo, la suave cadencia portuguesa, que es algo incomparable.

  2. Eduardo Larequi

    Por no hablar, José María, de las facilidades que para el bloguero ambulante tiene la isla: conexión WiFi abierta y gratis en lugares céntricos de muchas localidades, en los centros comerciales y hasta en el ferry que hace el trayecto entre Funchal y Porto Santo, centros públicos con servicios informáticos a un precio más que razonable (por ejemplo el de la Praça do Municipio, en Funchal, desde donde escribo ahora), etc., etc.

    Si me hubiera traído el portátil (ahora me pena), habría podido escribir sobre algunas de entre las muchas maravillas que atesoran estas islas. Desde la PDA y el iPod también se puede escribir, pero cuesta tanto…

  3. may

    Qué envidia!! yo estuve hace 3 años y me pareció una isla preciosa.
    Quiero volver

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