En una reciente entrada, Mario Núñez se hacía eco de la publicación de la beta 1 del esperadísimo WordPress 2.7, que llega cargada de novedades y las promesas de un mundo mejor para todos los miembros de la ingente comunidad de usuarios articulada en torno a esta excelente aplicación. Mucho se ha dicho y escrito sobre el rediseño del interfaz de administración (el backend) en torno a una nueva propuesta denominada “Crazy Horse “, pero los cambios estéticos y de usabilidad son, por utilizar la expresión coloquial, sólo el chocolate del loro.

En WP 2.7 hay más, mucho más, que un lavado de cara o un rediseño del interfaz, que, por cierto, resulta mucho más fácil y agradable de utilizar que cualquiera de los anteriores. Animado por el ejemplo de Mario, rápidamente he actualizado mi blog de pruebas (sobre el que llevo algún tiempo haciendo experimentos con el nuevo tema Carrington, al que le auguro un futuro espléndido) y he instalado la beta en cuestión.

El resultado ha sido, como cabía esperar, impecable: WordPress 2.7 beta 1 funciona a las mil maravillas (no imaginaba otra cosa, porque el blog de pruebas alberga pocos plugins y muy escaso contenido), y ofrece a los fanáticos de las actualizaciones muchas y muy buenas razones para no esperar ni un solo segundo cuando se publique la versión de producción. A continuación citaré las que yo considero claves, para lo cual me he permitido adaptar libérrimamente el artículo que sobre este asunto ha publicado anteayer Demetris en op111.net.

  1. Modularización de los elementos del interfaz. El nuevo escritorio de WordPress permite que cada usuario lo personalice a su gusto, pues no sólo se pueden activar y desactivar los módulos y columnas presentes en cada una de las secciones desde el botón Screen Options, sino que los distintos elementos de ciertas secciones (por ejemplo, el editor de entradas y páginas) se pueden ordenar de acuerdo con las preferencias y los hábitos de trabajo de cada cual, de manera muy similar a lo que hasta ahora se hacía con los widgets en la sección de Diseño.
  2. Edición masiva de entradas y páginas. Desde el interfaz de administración se pueden editar de una tacada diversos parámetros de unas y otras. Para acciones como la de etiquetar todo un juego de entradas, o para cambiar su autor, o la categoría a la que pertenecen, o el estado de los comentarios (abiertos o cerrados), esta nueva función no tiene precio.
  3. Edición de páginas y entradas desde el interfaz de administración, mediante la función denominada Quick Edit. Permite cambiar todos los parámetros de una entrada o página, excepto su contenido y resumen, de manera rapidísima y sumamente intuitiva.
  4. Función QuickPress, que hace posible la creación de contenido directamente desde la página de Escritorio, lo que viene muy bien para las entradas más breves y urgentes, o para escribir borradores (y pueden ser borradores de cierta complicación, pues el editor tiene la capacidad de incorporar imágenes y otros elementos multimedia). Los borradores así creados aparecen en la página principal del backend, a modo de recordatorio.
  5. Vistas de comentarios paginadas, muy útiles para blogs con muchos comentarios, cuyos servidores no tendrán a partir de ahora que enfrentarse a la estresante obligación de volcar todos ellos en la misma página (los diseñadores de WordPress 2.7 son bastante optimistas, porque el límite de paginación lo han fijado en 50 comentarios). Para que la paginación de los temas sea posible, los temas o plantillas deben soportar esta función. Si un tema no está preparado, siempre se puede recurrir al tutorial que enseña cómo conseguirlo.
  6. Comentarios anidados, es decir, estructurados por “hilos” o “hebras”. Otra novedad que será bienvenida por parte de los administradores de los blogs más concurridos. Por defecto, el nuevo WordPress permite una anidación de hasta cinco niveles, que seguro será más que suficiente para la mayoría de los casos. Como la anterior, esta función exige un tema compatible; si no lo es se puede compatibilizar siguiendo las instrucciones del tutorial que acabo de citar en el punto anterior.
  7. Edición y respuesta a los comentarios desde el propio interfaz de administración, mediante las funciones denominadas Quick Edit y Reply. Seguro que ambas se harán imprescindibles para quienes tienen muchos comentarios o se pasan la vida en el backend. El editor de comentarios, además, es estupendo.
  8. Posibilidad de tener una entrada “pegajosa”, una innovación a la que se puede sacar muchísimo partido, por ejemplo en un blog de aula. La única pega que cabe poner a esta función es que en un blog sólo puede haber un sticky post; si se crean más entradas “pegajosas”, WordPress sólo hará caso de la creada en primer lugar.
  9. Actualización automática de la aplicación. No sé muy bien cómo y dónde se ubicará esta función en la versión de producción, pero ahora mismo está disponible desde el pie de página de la beta, bajo el epígrafe “You are using a development version (2.7-beta1-xxxx). Cool! Please stay updated.” Se hace clic sobre el sintagma stay updated, a continuación sobre el botón Upgrade Automatically (en un blog que no sea de pruebas convendría haber realizado antes una copia de seguridad), y listo. El blog actualizado a la última versión en diez segundos.
  10. Instalador de plugins en línea. Bajo el epígrafe Descargar más plugins se esconde una funcionalidad de ésas que dan ganas de aplaudir: un selector online que busca en el repositorio de plugins de la aplicación y permite descargar e instalar cualquier complemento allí ubicado de una forma extraordinariamente eficiente. Yo he probado a buscar “video”, he escogido el plugin Viper’s Video Quicktags, lo he instalado interactivamente, y a continuación lo he utilizado para insertar en el blog de pruebas un concierto de Maurice Jarre, con la banda sonora de Lawrence de Arabia como protagonista. Lo dicho: dan ganas de aplaudir.

Quizás lo más interesante de esta nueva versión de WordPress sea el hecho de que muchas de las innovaciones que acabo de detallar se deben a la inventiva de los miembros de su comunidad de usuarios y desarrolladores, pues fueron ellos quienes crearon plugins que ahora se integran en el núcleo de la aplicación. Puesto a repartir halagos, también hay que agradecer a los gestores de WordPress el interés y respeto mostrados hacia la opinión de los usuarios a la hora de rediseñar el interfaz de administración. Aunque éste tenga un nombre tan paradójico como “Crazy Horse” (‘Caballo Loco’), no hay duda de que se caracteriza por la estabilidad y la madurez.

Ah, se me olvidaba: la nueva versión es perfectamente compatible con BlogDesk, mi cliente para blogs favorito.

Addenda del 6 de octubre

Corrijo lo dicho más arriba acerca de la ubicación del actualizador de versiones, pues está disponible en el menú lateral, bajo el epígrafe Tools » Actualizar (como todavía no he instalado la traducción al español de WP 2.7, mi interfaz es, desde un punto de vista lingüístico, bastante inconsistente). Aprovechando el descubrimiento, he actualizado mi blog de pruebas a la beta 2 de WordPress 2.7, que se acaba de publicar. Creo que no ha tardado ni quince segundos, y con eso ya está dicho todo.

Addenda del 7 de octubre

Quien desee comprobar las amplísimas posibilidades de personalización del interfaz de edición de la próxima versión de WordPress, hará bien en ver el vídeo que Mark Jaquith publicó ayer en WordPress 2.7 Feature Preview: Customizable Post Editing Screen. Con un editor tan limpio y funcional como el que deja Mark al final de su vídeo, es casi imposible no caer en la tentación de WP 2.7.

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