Ante todo, pido perdón a mis lectores, porque esta entrada la publiqué, sin darme cuenta, antes de tiempo. Planeta Educativo (y probablemente también otros agregadores) la leyeron durante su breve período de existencia indebida, y el resultado es una de esas entradas “fantasma” que tanto afean la blogosfera. El artículo trataba (y trata) de la actualización a WordPress 2.7 de La Bitácora del Tigre; a mi modo de ver, es tal vez la mejor de todas las versiones que hasta la fecha han publicado Matt Mullenwegg y el equipo de desarrollo de esta aplicación. No creo exagerar lo más mínimo al decir esto, pues, además de instalarse sin ningún problema (siempre que se sigan con todo cuidado los pasos que marca el tutorial de actualización), WordPress 2.7 mejora de manera muy significativa la experiencia de uso del blog.

En efecto, el nuevo interfaz está muy bien logrado, la aplicación trabaja con más ligereza y alegría que antes, y las funcionalidades incorporadas a esta nueva versión seguro que hacen felices a la mayor parte de los usuarios. Yo al menos estoy disfrutando mucho desde que instalé la beta en mi blog de pruebas, y disfruto mucho con el aspecto limpísimo que luce el backend de la bitácora tras actualizarla. Aunque por la fuerza de la costumbre todavía se me dispara el ratón hacia las ubicaciones de los antiguos enlaces, tengo muy claro que la disposición de los elementos del interfaz y la forma de operar sobre ellos marca un muy positivo punto de inflexión en la historia de WordPress.

Además, casi todos los plugins que utilizaba en el blog funcionan perfectamente en WP 2.7. Digo “casi” por un prurito de exactitud, pero podría decir “todos”, porque los problemas que he experimentado son tan nimios e irrelevantes que no tiene mucho sentido detenerse en ellos. Incluso he conseguido activar la función de galerías de imágenes fotográficas de WordPress, que se me había resistido tenazmente desde que apareció, hace ya casi nueve meses, con WP 2.5. Me da un poco de vergüenza confesarlo, pero desde entonces no había conseguido subir fotos desde el interfaz de edición de la aplicación, y todo por un error (si no de principiante, sí de usuario obcecado) en la configuración de las rutas. No voy a dar detalles para no caer en el ridículo, pero si hay algún sufrido bloguero o bloguera que se halle empantanado en la misma situación que yo hasta hace dos días, estaré encantado de prestarle ayuda.

Las pruebas están a la vista, al final del presente artículo: una galería de las fotos tomadas durante nuestro reciente viaje a Barcelona, que he podido integrar en el tema Tarski gracias a una laboriosa (y todavía incompleta) labor de modificación de algunos archivos. Por cierto, hace muy poco que se ha publicado la versión 2.4. de esta excelente plantilla (¡atención: sólo funciona con WP 2.7!), que todavía no he instalado en mi blog a falta de precisar ciertos detalles, pero que ya he traducido al español formal. Todos los interesados pueden descargar los archivos .MO y el .PO aquí.

La verdad es que hubiera querido que esta galería barcelonesa fuera algo más vistosa e innovadora, y con tal propósito experimenté con una de las nuevas funcionalidades de WordPress 2.7, la instalación automática de plugins, y en concreto de una extensión recientemente publicada, denominada Super Slider-Show, que es, como su nombre indica, un script para elaborar presentaciones a partir de las fotos adjuntas a las entradas. Aunque la extensión se instaló tan bien como cabía esperar, su configuración me ha resultado bastante complicada, y no he conseguido que diera los resultados apetecidos; así pues, de momento he desactivado el plugin, a la espera de cogerlo con más tiempo y más ganas. Otra extensión que he instalado automáticamente ha sido Revision Control, que se encarga de deshabilitar la función de auto-guardado de las distintas versiones de una entrada de WordPress.

También tengo previsto en los próximos días realizar alguna prueba con la función de “entradas pegajosas” o sticky posts, de la que ya traté en este blog hace unas cuantas semanas. Creo que aprovecharé para ensayar alguno de esos efectos dinámicos que son de rigor en esta época: copos de nieve que lánguidamente cubren la pantalla (ayer nevó con gusto en Pamplona), jocosos renos tirando del trineo de Santa Claus, o alguna superfluosidad parecida.

alojamiento wordpress