Ayer, en el curso de una visita rutinaria a La Bitácora del Tigre, realizada desde un ordenador que no suelo utilizar, advertí un problema relacionado con el diseño del pie de página. Sin razón aparente (o al menos yo no la encontré en mis investigaciones preliminares), el widget de comentarios recientes que ocupa el área principal del pie de página aparecía por debajo de los widgets de la barra lateral, y un feísimo espacio en blanco sustituía a su contenido original.

Aun sin saber con exactitud cuál era la causa de semejante trastorno, estaba claro que los widgets del pie de página competían por ocupar el ancho de sus respectivas cajas (500 píxeles para el área principal y 200 para la barra lateral, según la cuidadosa disposición del tema Tarski). Como consecuencia, toda la estructura del pie de página quedaba desencuadrada.

Naturalmente, cuando uno advierte un problema de este tipo se da a todos los diablos y comienza a jurar en arameo, pues sabe por experiencia que le aguarda una interminable sesión de verificación del código. Y eso fue, en efecto, lo que tuve que hacer, siguiendo una serie de pasos que tal vez convenga comentar aquí, para ayudar en lo posible a los infortunados webmasters aquejados de problemas similares:

  1. Mirar con lupa el código HTML. No conseguí nada con el examen del código en bruto, ni tampoco con la ayuda experta que proporcionan Firebug y Web Developer Toolbar (por si acaso no las he mencionado antes en este blog, lo digo ahora: ninguna de ambas extensiones para Firefox deben faltar en el cajón de herramientas de cualquiera que edite páginas web).
  2. Por si se trataba de un problema de plantilla, decidí sustituir mi tema Tarski, bastante modificado, por el original, por si acaso había realizado algún cambio del que no me acordaba. Con la plantilla original persistían los problemas, de forma que de nuevo volví a mi diseño personalizado.
  3. Una vez comprobado que el problema no parecía imputable a la plantilla, decidí desactivar los plugins, y comprobar cuál era su efecto sobre el diseño del blog. Sin extensiones, La Bitácora del Tigre no sólo relucía como una patena, sino que además se cargaba a velocidad de vértigo. Ese ya fue un gran descubrimiento, tras el que sólo quedaba reactivar uno a uno los plugins y comprobar qué cambios se producían tras cada reactivación. Me costó un buen rato, pero acabé pillando al presunto culpable, el plugin MyCustomWidget.
  4. Ahora bien, ¿era culpa del plugin en sí mismo, o de alguno de los widgets que yo había creado con él? La primera opción era improbable, habida cuenta de que la extensión no se había actualizado en varias semanas, y por tanto no parecía razonable esperar que dejara de funcionar de repente. Al detenerme a meditar sobre la segunda opción caí en la cuenta de que apenas hace tres días que había publicado en el blog una nueva entrada, Cambio en la dirección de las fuentes RSS, y que en esa misma fecha había cambiado varios widgets de la barra lateral. Enseguida encontré el código erróneo: una etiqueta <div> en el widget denominado “Lectores suscritos a entradas y comentarios”, a su vez ubicado en la barra lateral principal, que no había sido cerrada, y cuyos indeseables efectos se prolongaban hasta el pie de página.

Del episodio cabe extraer las siguiente conclusiones:

  • Que hay que documentar adecuadamente todos los cambios de estructura y diseño del blog, sobre todo cuando afectan al código. Además, resulta imprescindible hacer comprobaciones exhaustivas (mejor con varios navegadores) de cualquier cambio de este tipo, incluso aunque a primera vista parezca banal o irrelevante. Yo no hice esas pruebas, no me di cuenta de los errores, y a la vista están las consecuencias.
  • Que cuando se presentan problemas como el que acabo de describir hay que mantener la cabeza fría y pensar con claridad. De haberme acordado en primera instancia de los cambios que había realizado en el diseño del blog hace apenas tres días, no hubiera sido necesario pasarme tres horas peleándome con el código HTML.
  • Que en los problemas relacionados con el diseño web no hay que obsesionarse con lo que parece evidente. En este caso yo andaba buscando un error en el pie de página cuando se encontraba en la barra lateral, lo cual demuestra, una vez más, que las apariencias engañan. Este es un axioma aplicable al diseño web, pero también a otros muchos ámbitos de la vida.
  • Que es siempre muy fácil echar a otro (al diseñador de un tema, al programador de un plugin, al colegio, a la sociedad, a los jefes, al lucero del alba) las culpas de las desgracias que nos ocurren. Un examen más sincero y desapasionado de la realidad revela con frecuencia que uno mismo es el responsable de sus propios desastres, y no sólo en lo que afecta al blog.
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