Hace bastante tiempo que no escribo una entrada de guasa en este blog –y hago esta advertencia por si alguien se toma en serio el título o el contenido de este artículo-, pero ayer por la tarde, al leer un tuiteo de Mudejarico, no pude resistirme a la tentación de volver sobre un tema que ya traté hace mucho tiempo (concretamente el 7 de julio y el 10 de agosto de 2006, es decir, hace una eternidad), el del valor económico de la bitácora. Entonces analicé el blog con la herramienta How Much Is Your Blog Worth, que lo cifraba en unos suculentos 22.017,06 dólares, y tras el gorjeo de Mudejarico lo he hecho con Cubestat.

Los resultados que ofrece este servicio no pueden ser más desalentadores: unos míseros 2.257,89 dólares, que aunque pueda parecer una cifra elevada en términos absolutos (yo no lo vendería aunque me ofrecieran veinte veces esa cifra) no lo es si se llevan a cabo los cálculos que todo buen gestor de las propias y ajenas finanzas se ve obligado a hacer de vez en cuando. En efecto, cualquiera que sea el sistema utilizado para calcular el valor de esa tarea hercúlea que es el cotidiano bloguear, el resultado es ruinoso, como se demuestra a continuación:

  • El blog tiene 1.613 días de existencia (para contar los días entre dos fechas, he utilizado la fórmula propuesta por Informática Fácil), contando como límites de su existencia el 10 de abril de 2005, fecha de su primera entrada, y el 9 de septiembre de 2009, correspondiente al día en que se ha redactado esta entrada. Dividiendo el valor asignado por Cubestat entre ese número de días, resulta un cociente algo inferior a 1,4 dólares. Sin comentarios.
  • Sin contar con esta entrada, el blog suma un total de 611 artículos entre entradas y páginas estáticas (tengo alguna más, pero como están en estado de publicación latente, no las cuento). De nuevo, la división del valor propuesto por Cubestat por dicho divisor arroja una cifra misérrima de 3,69 dólares por artículo.

Me consuelo pensando que los cálculos de Cubestat y How Much Is Your Blog Worth tienen poco o ningún sentido, entre otras razones porque los más de 22.000 dólares que en su día me asignó este servicio se han visto reducidos, según el análisis que he vuelto a efectuar apenas hace una hora, a algo más de un tercio de aquel valor: exactamente a 7.339,02 dólares, lo que es sumamente extraño para un blog que tiene ahora casi cuatro veces más artículos, y muchísimas más citas y referencias, que en agosto de 2006.

Sólo cabe pensar en que, o bien La Bitácora del Tigre ha disminuido su calidad vertiginosamente en los últimos tres años (¡lagarto, lagarto!), o bien los algoritmos de estos servicios son una filfa, o bien que tenía mucha razón el maestro Antonio Machado con aquel inolvidable dístico mairenense de “todo necio/confunde valor y precio”.