Esta entrada quiere comenzar con un sincero homenaje a El balcón abierto, el magnífico y utilísimo blog de Ángel Puente, cuyo último artículo, Añade Google traductor a tu blog o web, acaba de resolver un problema que venía preocupándome desde hace tiempo, concretamente desde que decidí llevar a cabo una limpieza drástica en el blog: cómo hacer traducibles las entradas de La Bitácora del Tigre sin necesidad de añadir un plugin a la ya abundante (y pesada) nómina de extensiones y aditamentos.

La verdad es que el procedimiento no puede ser más simple. Se trata, en primer lugar, de acceder al sitio web de Google Traductor, y hacer clic en la pestaña Herramientas (figura 1). A continuación, hay que copiar el código (mezcla de HTML y JavaScript) que propone el formulario. Como puede verse en la figura 2, caben dos opciones: seleccionar todos los idiomas a los que Google Traductor es capaz de traducir (en el momento de escribir estas líneas son nada menos que cincuenta y dos), o escoger un idioma en particular.

Figura 1 - Herramientas de Google Traductor

Figura 1 - Herramientas de Google Traductor


Figura 2 - Selección del código de Google Traductor

Figura 2 - Selección del código de Google Traductor


A partir de aquí hay que acudir al backend de WordPress y seleccionar la opción Apariencia > Widgets. Acto seguido, se escoge un widget de texto, se arrastra a la zona widgetizable que más interese (en mi caso lo he colocado en la barra lateral para entradas y páginas individuales), se pega el código obtenido de Google Traductor, se guarda el widget, y listo (figuras 3 y 4).

Figura 3 - Creación de un widget de texto con el código de Google Traductor

Figura 3 - Creación de un widget de texto con el código de Google Traductor


Figura 4 - El widget de traducción en la barra lateral de entradas

Figura 4 - El widget de traducción en la barra lateral de entradas

La calidad del resultado del traductor automático de Google depende de muchos factores, la legibilidad o dificultad de lectura del blog entre ellos (y en alguna ocasión ya he comprobado que la de mi blog es muy baja), por lo cual los resultados son difíciles de prever, pero menos da una piedra. Conseguir una traducción automática, con la consiguiente apertura del blog a los lectores de otras lenguas, sin instalar ningún plugin y con operaciones tan simples como las de copiar y pegar bien merece pagar el peaje de los inevitables errores.