Acabo de instalar en el ordenador principal de mi red la edición 9.10 de Ubuntu que, con el nombre de Karmic Koala, vio la luz a finales del mes de octubre. La verdad es que ha sido muy fácil (el reconocimiento del hardware es extraordinario, la instalación, rapidísima, y el sistema funciona con una agilidad y limpieza envidiables), con el único inconveniente de un arranque inicial en falso, a consecuencia de la complejidad de mi equipo. En efecto, el gestor de arranque Grub no ha conseguido entenderse con los cuatro discos duros del ordenador, y tras unas cuantos intentos en vano, he resuelto el problema reinstalando, cargando el Grub en la unidad que suelo destinar a Linux y configurando ésta en la BIOS como el primer disco de arranque del sistema.

A continuación he instalado media docena de aplicaciones (Apache-PHP-MySQL, Thunderbird, VLC, BlueFish, Kompozer, y el módulo de base de datos del OpenOffice) y otra media docena de extensiones para Firefox (Firebug, Web Developer, Echofon, FireFTP, ScribeFire y el diccionario en español), he hecho unas cuantas pruebas con la red de casa, que han vuelto a demostrar que Windows Vista se comporta con testaruda hostilidad contra cualquiera que pretenda conectarse a sus recursos compartidos, he ejecutado quince o veinte tipos de archivos en distintos programas y, cuando ya estaba a punto de terminar las pruebas, me he acordado de que me faltaba por poner en práctica en esta nueva edición de Ubuntu la tarea informática a la que más tiempo dedico desde hace algunos años, esto es, la de bloguear.

Tras enredar un rato con ScribeFire, que es un viejo conocido de este blog, he estado curioseando en una de las más interesantes innovaciones de Ubuntu 9.10. Me refiero, claro está, al Centro de software, que agrupa y ordena todo el software instalado en el equipo, amén de los programas disponibles para una instalación inmediata. Allí, bajo el epígrafe Internet, he encontrado una aplicación muy prometedora, denominada Bilbo Blogger, un cliente para blogs bajo KDE que he instalado en un periquete y en el que rápidamente he configurado la cuenta de La Bitácora del Tigre, para a continuación redactar la entrada que los amables lectores y lectoras tienen ante sus ojos. Para no faltar a la verdad, tengo que advertir que las capturas de pantalla que figuran al final del artículo, aunque hechas y editadas también en Linux, con GiMP, no las he subido mediante Bilbo Blogger, sino que las he insertado y organizado en una galería desde el editor de WordPress, después de publicar la entrada en modo borrador.

He aquí algunas de las características de esta aplicación:

  • Permite conectarse a muy distintas aplicaciones y plataformas de blogs, pues el cliente soporta las API Blogger1.0, MetaWeblog, MovableType y Google GData.
  • El editor permite la escritura en modo WYSIWYG, así como la edición directa del código HTML. Además, se supone que es posible visualizar cómo queda la entrada de acuerdo con la plantilla del blog, aunque a tenor de las pruebas que yo he podido realizar, esta función no está del todo lograda.
  • Se pueden definir y gestionar varias cuentas de publicación, esto es, varios blogs. No he probado la publicación simultánea de un artículo en distintos sitios web a la vez, aunque por la disposición del interfaz no creo que sea posible.
  • El autor puede clasificar las entradas mediante categorías y etiquetas.
  • Se pueden publicar nuevas entradas y modificar y borrar las ya existentes en el servidor.
  • También se pueden crear borradores y planificar la publicación, es decir, publicar entradas con posterioridad a la fecha actual.
  • Se pueden insertar imágenes en las entradas. Al publicar, las imágenes se suben al directorio que almacena este tipo de archivos (esta función sólo está disponible para aquellas aplicaciones y plataformas que soporten las APIs de MetaWeblog y MovableType).
  • Se supone que la aplicación soporta la corrección ortográfica en varios idiomas, incluido el español. No obstante, yo no he conseguido activar esta función.

Si la pasión no me ciega, Bilbo Blogger es uno de los mejores cliente para blogs en Linux que he tenido ocasión de probar: potente, robusto, fácil de manejar y con funcionalidades muy avanzadas que, sin llegar al nivel de sus equivalentes en Windows o en Mac, pueden cubrir perfectamente las necesidades de los blogueros novatos y avanzados que viven su pasión en el sistema operativo del pingüino. Las capturas de pantalla que figuran a continuación creo que lo demuestran sin lugar a dudas.

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