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14 comentarios a “Los Reyes gramáticos”

  1. Joaquín Mesa

    Creo que somos muchos los que hemos disfrutado estos días con la sola posesión material de tan magna obra gramatical. Su mayor virtud- en mi opinión- es, para otros, su mayor defecto: se trata de una gramática científica, con muy escaso desarrollo normativo. ¡Lástima que, como indica José Antonio Millán, por seguir una trasnochada costumbre de la RAE, se hayan omitido en esta obra las referencias bibliográficas, lo que, sin duda, no casa bien con su rigor científico!
    En todo caso, la mano de Ignacio Bosque es más que evidente. En la cita que incorporas sobre las impersonales que- si recuerdas, Eduardo- discutimos hace ya un par de años, es manifiesta la deuda con un ya antiguo artículo del propio Bosque de 1989, “Clases de sujetos tácitos”. No obstante, en el texto académico se observa también un cierto afán conciliador de posturas.

  2. Antonio

    Empezar las cosas con orden tiene sus ventajas y sus premios: Has encontrado un prólogo interesante. Confieso que me gusta saltarme los prólogos, aunque después de tu recomendación tendré que volver la vista atrás.
    Por lo demás, seguimos costumbres parecidas: Buscar esas rarezas lingüísticas que nunca quedan satisfechas en los manuales corrientes. Por ejemplo, me pasé un buen rato viendo las irregularidades verbales en cuanto a la diptongación: “atender” diptonga (atiende), mientras pretender no lo hace (pretende y no *pretiende). Ya ves lo fácil que resulta hacernos felices ;-)

  3. Lu

    Mientras no llega la gramática a mi casa, me conformo con disfrutar de vuestras degustaciones.

  4. Corsario Negro

    Tu párrafo :
    “Me apasiona esta obra, no sólo por su importancia científica e institucional, sino también por su aspecto físico, por el color, la textura y olor del papel (delicadísimo, por cierto, hay que utilizar los libros con mimo), la compacidad de sus dos volúmenes, su peso, su densa consistencia bibliográfica, su claridad tipográfica.”
    me hace reflexionar sobre algo que también experimento cuando tengo en mis manos un libro “de tomo y lomo”, a diferencia de los ebook, frios e impersonales.

  5. panta

    Estoy con Antonio y contigo en que la obra debe ser una delicatessen y ardiendo en deseos de regalárselo a mi mujer ;) que es la de letras en casa.
    Por otro lado, no encuentro la contraposición que tanto @corsario negro como tantos otros, señalan entre los libros electrónicos y aquellos de lomo acariciable.
    Por ejemplo, yo tengo un ‘Principia Matemathica’ de Bertrand Russell, escaneado, con un sello de la universidad de Chicago, que jamás voy a conseguir en papel , ni creo que pueda pagármelo.
    No puedo acariciarlo, pero se me eriza el vello cuando lo veo ( y no es sólo por pasar el brazo cerca del lector digital :)

    Saludos

  6. Corsario Negro

    Perdona mi intromisión Panta, pero no entiendo, si tanta devoción sientes por el “Principia Matemathica” como no lo imprimes, seguro que sientes una mayor satisfacción al hojear el volumen “de tomo y lomo” que en la versión digital
    Saludos

  7. panta

    @corsario negro : tengo impresos de ese modo varios libros de Arthur Clarke y fue un error.
    Primero, por el increíble gasto de tinta y la baja calidad del resultado. Segundo, porque de esa forma sí que es seguro que nunca los compraré en papel .
    Aún así, insisto en que el tema de las caricias a los lomos no son el único placer estético que los libros proporcionan. Siguiendo con las metáforas culinarias,hay placeres gastronómicos – quizá más modestos – que dependen de la cantidad ingerida. Yo soy feliz pensando en llevar mil libros colgados del cuello ( También me hace feliz un buen lomo :)

    Saludos

  8. Javier Larequi

    Hola tío:
    ¿No son esos los diccionarios de Reyes en nuestra casa?

  9. Los Reyes ortógrafos y bibliotecarios | La Bitácora del Tigre

    [...] la costumbre inaugurada en 2010, también este año los Reyes Magos de Oriente se han acordado del oficio de este humilde bloguero [...]

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