Hace unas cuantas horas que he actualizado el blog a la versión 3.1 de WordPress. Antes de comenzar, he realizado las dos copias de seguridad que aconseja el manual: en primer lugar, la de todos los archivos esenciales del blog (el directorio /wp-content y su contenido, los directorios donde almaceno los documentos e imágenes del blog, los ficheros wp-config.php y .htaccess), y a continuación otra copia de seguridad de la base de datos (dos, en realidad).

Nunca me habían resultado más útiles los backups que en esta ocasión, porque antes de comenzar con la actualización propiamente dicha, he borrado por error la tabla wp-options, a consecuencia de lo cual La Bitácora del Tigre ha quedado fuera de servicio durante algo así como media hora. Estoy seguro de que mis lectores comprenderán los sudores fríos que me han empapado la camiseta, hasta el momento en que, a través del phpMyAdmin de mi proveedor de alojamiento, he conseguido restaurar el fichero SQL que había guardado a buen recaudo pocos minutos antes.

Antes de actualizar (también he seguido el manual en este punto), he desactivado todos los plugins salvo Akismet (así se evita la posibilidad de ser asaltado por una improbable oleada de spam). A diferencia de ocasiones anteriores, me he olvidado de activar el plugin Maintenance Mode, pero no me ha hecho falta recurrir a sus servicios, porque el proceso se ha llevado a cabo sin el menor problema, si bien ha tardado más tiempo que por ejemplo en el paso a las versiones 3.0.3, 3.0.4 y 3.0.5. Digo esto porque tal vez haya usuarios embarcados en la actualización de sus respectivos blogs que sientan cierta inquietud al ver que el sitio no parece responder durante algunos minutos. Pues bien, les recomiendo que tengan paciencia y que no toquen nada hasta que la actualización concluya.

Tras la actualización, toca reactivar todos los plugins y comprobar, uno a uno, que no se produzcan problemas o conflictos con la aplicación. Es una tarea bastante tediosa, pero cuya estricta aplicación asegura que cualquier incompatibilidad sea fácilmente detectada en el mismo momento en que se produce. En mi caso, resulta doblemente necesaria, porque tengo instalada una auténtica multitud de plugins –no todos activados a la vez– que requieren una atención adicional.

Aunque ya he señalado que la actualización a WordPress 3.1 se ha desarrollado sin problemas dignos de mención, conviene tener en cuenta algunas circunstancias que pueden complicar la vida a los usuarios de la nueva versión de la aplicación:

  • Aparecen sin traducir varias cadenas de texto del backend. No sé muy bien a qué se debe este fenómeno, pero lo he solucionado abriendo con PoEdit el fichero es_ES.po del directorio /wp-content/languages, y generando un nuevo fichero es_ES.mo de traducción. Luego he subido el fichero al citado directorio, y problema resuelto. Para más detalles sobre el uso de PoEdit con WordPress, véase el artículo Translating WordPress Plugins & Themes.
  • La nueva barra de administración del blog (que es una de las innovaciones más destacadas de WordPress 3.1) no está disponible tras la actualización. Suponiendo que el usuario quiera tenerla activa tanto en el frontend como en el backend, debe ir a Usuarios > Tu Perfil, y activar las casillas que permiten mostrar la barra de administración “cuando se esté viendo el sitio” y “en el escritorio” (yo solo tengo activa la segunda opción, pero eso va en gustos).
  • El tema por defecto de WordPress, TwentyTen, aparece sin traducir, o traducido de forma incompleta. Habida cuenta de que el tema ha sido modificado con este nuevo lanzamiento de la aplicación (de la versión 1.1 ha pasado a la versión 1.2), los usuarios que lo utilicen harán bien en actualizar su fichero de traducción, para lo cual tendrán que editar el fichero es_ES.po del tema, y generar el correspondiente es_ES.mo. Curiosamente, en el repositorio oficial de temas de WordPress sigue apareciendo la versión 1.1 como la última que se puede descargar.
  • La lista de plugins no incluye todos los que están instalados en el blog. Eso ocurre porque varias páginas del backend de la nueva versión presentan listas paginadas, por lo que puede dar la sensación de que un elemento que antes formaba parte de ellas  ha desaparecido. En realidad, basta con moverse entre las páginas del listado para llegar adonde resulte necesario.
  • El menú del superadministrador de un entorno multisitio ha desaparecido. Lo que ocurre en esta situación, que a primera vista alarma mucho a los administradores (a mí me dio un buen susto en una instalación multisitio que tengo para hacer pruebas), es que la nueva versión de WordPress ha separado los menús de administración entre dos páginas diferentes: la primera, denominada Administrador del sitio, sirve para gestionar los blogs individuales; la segunda, que ha pasado a llamarse Administrador de la red, permite realizar las tareas de gestión de todo el entorno de blogs. El superadministrador puede conmutar entre ambos menús, haciendo clic en el enlace que se muestra en el ángulo superior derecho del backend.
  • Los enlaces permanentes en un entorno multisitio no funcionan tras la actualización. Este comportamiento anómalo lo he descubierto en el mismo entorno multisitio de pruebas al que me acabo de referir (como es un sitio experimental, no fui tan cuidadoso al realizar la actualización, por lo que me resulta difícil precisar en qué momento dejaron de funcionar los permalinks). Todavía no estoy seguro de cuál es su causa, aunque parece estar relacionada con algún plugin, puesto que al desactivar todas las extensiones y volver a reactivarlas una a una, el problema ha desaparecido. A tenor de la gran cantidad de artículos y preguntas en foros que se han producido en los últimos días a propósito de este asunto (hágase una búsqueda en Google con la cadena “permalink problem after upgrade wordpress 3.1”), parece que no soy el único que ha padecido este inconveniente, que además tiene distintas variantes nada fáciles de sistematizar y predecir. Es, sin lugar a dudas, un aspecto que habrá de tenerse muy en cuenta a la hora de actualizar sitios de producción.

Conviene que los usuarios del tema Tarski (que es el que utiliza La Bitácora del Tigre) tengan en cuenta que el tema no se ha actualizado desde hace algún tiempo. De hecho, la última versión disponible, la 2.7.1, es de agosto de 2010; por otra parte, su autor, Ben Eastaugh, desactivó los foros del sitio web en diciembre del año pasado, y no los ha reactivado desde entonces, por lo cual no hay forma de consultar los posibles problemas e incompatibilidades del tema Tarski con la última versión de WordPress. Por todo ello, quizás vaya siendo el momento de plantearse el cambio a algún tema más actualizado (Graphene, con cuyo autor he colaborado para la traducción al español y la detección de unos cuantos bugs, puede ser un buen candidato).

En cualquier caso, y para ser fiel a la verdad, tengo que decir que La Bitácora del Tigre no parece haberse resentido por la falta de una  versión actualizada del tema Tarski, pero lo cierto es que sin ella no puedo aprovechar algunas de entre las interesantísimas funcionalidades que incorpora la nueva versión de WordPress: por ejemplo, los formatos de entradas (hace tiempo que llevo pensando en la posibilidad de dedicar una o varias secciones a entradas más breves que las habituales), mejoras en las páginas de archivo correspondientes a las taxonomías y los tipos de contenido personalizados, etc.

Por el momento, esto es lo que puedo decir con respecto a WordPress 3.1, que sigue siendo tan fácil y agradable de utilizar como de costumbre, aunque a veces se ponga un poco temperamental. Quienes tengan interés por profundizar en los secretos de la nueva versión, harán bien en leer estos dos artículos: WordPress 3.1 Feature Guide: The Ultimate Guide to What’s New y WordPress 3.1: Features, Tutorials, and Pure Joy. Y en cuanto a los posibles problemas derivados de la actualización y sus soluciones, aconsejo la consulta del manual de urgencia publicado por Ipstenu en los foros de WordPress, con el título Troubleshooting WordPress 3.1 – Master List.

Addenda de las 23,15 horas

Creo (y lo digo con todas las cautelas del mundo) que el culpable de los problemas con los enlaces permanentes es el plugin WordPress Wiki, una extensión de pago de WPMU DEV. Véase, a este respecto, la intervención titulada Blog Posts and Pages returning 404 errors, en los foros de dicho servicio. Como no me hace ninguna falta, y simplemente lo había instalado como curiosidad, lo he eliminado de mi blog multisitio de pruebas.

Addenda del 1 de marzo

Mi comprobación de plugins no debió de ser tan minuciosa como yo creía, pues al menos una extensión ha dejado de funcionar tras la actualización a WordPress 3.1. Me refiero al plugin WP Ajax Edit Comments, que hasta el momento he venido utilizando en este blog. Como se trata de un plugin no gratuito, que sólo puede actualizarse previo pago de la correspondiente licencia, voy a prescindir de sus servicios. Es una pena, porque resultaba muy útil para la gestión de los comentarios desde el frontend, y permitía que los usuarios pudieran editar sus comentarios incluso después de haberlos publicado. A ver si encuentro algo que lo sustituya. Se admiten propuestas.