No sé si los spammers son cada vez más ingeniosos, o más tenaces, o es que Akismet comienza a mostrar signos de fatiga. En cualquier caso, a lo largo de los dos últimos meses he comenzado a darme cuenta de que por entre las rendijas del filtro antispam de La Bitácora del Tigre se cuelan, casi a diario, uno o dos comentarios basura, generalmente con publicidad de diversos productos y servicios.

Al principio pensé que era mi blog el que estaba experimentado una oleada de spam, ya que he sufrido otras en el pasado, pero he podido comprobar que en otros sitios web que gestiono en distintos servidores pasa algo parecido, lo cual me hace sospechar que el fenómeno se produce con independencia del objetivo de los spammers, la temática del blog, su público potencial, etc.

La presunta pérdida de eficiencia de Akismet no es solo una impresión, ya que, como puede comprobarse por las capturas de pantalla de las figuras 1 y 2, los números cantan. A pesar de que en los últimos meses la cantidad de spam recibido e interceptado por Akismet se ha mantenido más o menos constante (hubo un pico significativo en noviembre de 2012), el número de comentarios basura que han sobrepasado los filtros y que me he visto obligado a marcar de forma manual ha aumentado de forma muy evidente.

Figura 1 - Gráficas de spam en el último año de La Bitácora del Tigre

Figura 1 – Gráficas de spam en el último año de La Bitácora del Tigre


Figura 2 - Datos numéricos de spam en el último año de La Bitácora del Tigre

Figura 2 – Datos numéricos de spam en el último año de La Bitácora del Tigre

Tendré que realizar más comprobaciones en este y otros blogs para descartar otras posibles causas de este fenómeno (se agradecen las sugerencias), pero entre tanto he buscado algún remedio que me permitiera reducir la cantidad de spam. Quería algo sencillo y actualizado, fácil de configurar, cómodo para los visitantes del blog y lo más ligero posible. Tras unas cuantas consultas, he encontrado un artículo de Tom Ewer, What is the Best Anti-Spam Plugin for WordPress?, en uno de cuyos comentarios se apunta la existencia del plugin Invisible Captcha, que reúne todos los requisitos antedichos más otro que a mí siempre me hace tilín: la posibilidad de traducirlo al español mediante los procedimientos estándar de WordPress.

Traducirlo ha sido cosa de diez minutos, tras lo cual he puesto la traducción en conocimiento del autor del plugin. Con la extensión ya instalada y configurada (desde el menú Plugins > Invisible Captcha, que ofrece una página de ajustes muy simple, tal como puede verse en la figura 3), los visitantes y usuarios de este blog que quieran escribir un comentario no notarán ningún cambio, ni tampoco se verán obligados a realizar ninguna operación añadida a las habituales de escribir su nombre y su dirección de correo electrónico. El único requisito que deben cumplir es que sus navegadores tengan activado JavaScript, lo cual no me parece que sea mucho pedir a estas alturas del partido. Veremos qué tal se porta este captcha invisible.

Figura 3 - Configuración del plugin Invisible Captcha

Figura 3 – Configuración del plugin Invisible Captcha

Adenda del 6 de febrero de 2014

Acabo de comprobar que el Invisible Captcha no se lleva nada bien con el módulo de comentarios del plugin Jetpack. En efecto, con Invisible Captcha activado, todos los comentarios enviados desde el formulario proporcionado por dicho módulo son considerados como spam. Por tanto, he decidido desactivar el plugin.

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