El 10 de abril de 2005 nació en la Red La Bitácora del Tigre, que por entonces era un proyecto casi experimental, afectado por todos los defectos habituales en este tipo de aventuras: escasez de medios y conocimientos, provisionalidad, imprevisión, bisoñez. Aunque la criatura salió a la luz enteca y hasta un poco llorona, desde su primer gañido llevaba el entusiasmo a flor de piel, y unos enormes deseos de aprender y difundir lo aprendido. La persistencia, las probatinas, el diálogo con otros blogueros y blogueras (y a veces el espionaje descarado de lo que unos y otras hacían) fueron rindiendo poco a poco sus frutos. Hoy, justo tres años después de su nacimiento, La Bitácora del Tigre es un proyecto consolidado, al que dedico muchísimas horas y una atención exhaustiva (Pilar diría, con toda la razón del mundo, que hasta un poco enfermiza).
No quiero aburrir a la concurrencia con un árido despliegue estadístico, pero algunas cifras, generadas gracias a los plugins TD Word Count, WP-Stats y WP-PostViews, pueden resultar iluminadoras (por cierto, recomiendo los tres a los usuarios de WordPress, pues sin llegar a los exhaustivos recuentos de Google Analytics, a veces difíciles de interpretar, proporcionan información muy útil):


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