Blogueando con WordPress para Android
Cambio del teléfono móvil HTC HD2 por un Samsung Galaxy S II y primer artículo redactado con WordPress para Android.
Blogueo nocturno con el iPad 2 y Blogsy
Una entrada para comprobar las posibilidades del blogueo en movilidad con el iPad 2 y Blogsy.
Publicar en Joomla! 1.6 mediante un cliente XMLRPC
Configuración de clientes XMLRPC o clientes para blogs para publicación remota en la versión 1.6 de Joomla!
Blogueando veraniegamente, con MacJournal 5
Blogueando durante el verano con MacJournal 5, cliente para blogs para Mac OS X.
Escribiendo en el blog desde Ubuntu 9.10 y con Bilbo
Análisis de un cliente para blogs en Ubuntu 9.10: Bilbo Blogger.
Mi primera entrada desde un Mac
Después de varios meses de darle muchas vueltas al asunto, y tal como anunciaba el pasado domingo, finalmente me he decidido a solicitar, humildemente, mi ingreso en lo que entonces llamé el “distinguido gremio de los maqueros”. Lo hago con una carta de presentación no tan indiscutible como hubiera querido (y es que los precios [...]
Publicar en Joomla! mediante un cliente XMLRPC
El presente artículo lo he escrito y publicado en un par de sitios de prueba creados con Joomla! (este texto es una adaptación ampliada para La Bitácora del Tigre) mediante un cliente XMLRPC; en concreto, Windows Live Writer, que es una aplicación gratuita de Microsoft, considerada por muchos usuarios (véase, por ejemplo, el completísimo manual [...]
Google Docs para un blog de aula
Una de los aspectos más atractivos de las aplicaciones y servicios en línea es su capacidad para integrarse entre sí, en unidades compositivas más amplias formadas por elementos originalmente dispares y hasta heteróclitos, cuya unión da origen a un ítem de información que, a su vez, puede servir como elemento integrante de un nuevo proceso [...]
Blogueando con BlogWriter (en respuesta a Potâchov)
Fácil de configurar y todavía más fácil de utilizar, BlogWriter es un cliente para blogs que funciona en los iPhone e iPod Touch. No es gratuito (cuesta 7,99 dólares), pero he decidido afrontar el dispendio para verme libre de la tentación (¿no era Oscar Wilde quien decía que ésa es la única manera de deshacerse [...]


