evaluación

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Veo con desagrado que cada vez son más habituales en la blogosfera educativa las manifestaciones públicas de profesores que no tienen empacho en meter el dedo en el ojo a sus compañeros, a menudo con muy débiles argumentos. A mi modo de ver, este tipo de intervenciones son un síntoma de un fenómeno cada vez más frecuente en todos los órdenes, no sólo en el educativo: la utilización de las grandes palabras que afirman defender hermosos principios progresistas como una coartada bajo la que se cobijan toda clase de simplificaciones abusivas, cuando no discursos hueros y altisonantes, más propios del tono fogoso del mitin que del ámbito docente.

En circunstancias normales, no me hubiera decidido a expresar por escrito mi rechazo a este tipo de actitudes, pues ello da pie a polémicas que en última instancia resultan poco edificantes y aún menos productivas. Sin embargo, hay asuntos en los que uno se siente personalmente aludido y profesionalmente puesto en cuestión, y que obligan a poner algunos puntos sobre sus respectivas íes.

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Romance de la evaluación

Ayer me pasaron una copia impresa de un magistral y divertidísmo “Romance de la evaluación”, de un tal Fray Josepho, que circula desde hace algún tiempo por Internet. Con ecos de los romances clásicos, deliberados arcaísmos léxicos y ortográficos y un ojo clínico para el diagnóstico de farsantes, no tiene desperdicio.

He aquí los primeros veinte versos, con un arranque brioso, de gran prosapia literaria:

Que por junio era por junio,
cuando ya el curso se acaba,
cuando el sol allá en lo alto
produçe grande galbana,
cuando los moços e moças
alixéranse de calças,
cuando los sudores reinan
por pasillos e por aulas
e rançios olores salen
de sobacos e sandalias,
cuando ya por todas partes
la vacaçión se presagia,
cuando ni los profesores
de dar clase tienen gana
(si es que alguna vez la hubieron,
pues desto non hay constançia).
¡Mes de junio, mes de junio,
fecha insoportable y áspera!
Tú fuiste, junio, testigo
de lo qu’este fraile narra.

El resto lo podéis leer aquí.

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