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En uno de esos vagabundeos que con cierta frecuencia llevo a cabo a través de la Red, me he encontrado con Performancing, una extensión para Firefox que permite editar y publicar una entrada en un blog sin necesidad de utilizar el interfaz de edición del gestor de contenidos (en mi caso, WordPress, aunque también puede funcionar con TypePad, LiveJournal, TextPattern, Drupal, Blogger y otros CMS).

El proceso es muy simple: se descarga la extensión, se instala, se reinicia el navegador y se hace clic en el icono con forma de cuaderno y lápiz que aparece en la parte inferior derecha de la ventana de Firefox (el mismo efecto se consigue pulsando la tecla F8). Al hacerlo, la ventana del navegador se divide y en su parte inferior aparece un interfaz de edición muy sencillo, pero muy efectivo.

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JCE Editor para Joomla

El componente integrado que permite la edición de contenido en Joomla, TinyMCE, resulta un poco limitado para mis propósitos, así que hace unos cuantos días me puse a buscar un editor mejor y más completo. En primera instancia, acudí a EduJoomla.es, donde recordaba haber visto algo al respecto. Y, en efecto, ahí se ha publicado un excelente tutorial sobre la extensión TinyMCE-EXP.

Instalé el TinyMCE-EXP, pero me dio bastantes problemas, que tal vez estuvieran relacionados con mi versión de Joomla, de modo que lo tuve que desinstalar y ponerme a buscar de nuevo. Finalmente, di con el componente JCE-Joomla Content Editor, en su versión 1.1.0. beta (sólo válida para versiones de Joomla de la serie 1.0.x), que no sólo cuenta con las funciones de edición habituales, sino con varios plugins muy interesantes y un componente de administración de todo el conjunto. Para los interesados, detallo los elementos que forman parte de mi configuración del editor JCE, en el mismo orden en que se deben instalar:

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Para navegar con más garantías

Cuando uno se ve obligado por motivos de trabajo a recorrer los terrenos más intrincados y peligrosos de la web, echa en falta alguna clase de aviso para navegantes, algún Pepito Grillo que le sugiera a la oreja algo así como “eh, Eduardo, que esto tiene mala pinta”, antes hacer clic sobre un enlace sospechoso y condenar el ordenador a un largo vagabundaje por el valle de las sombras. Sí, es cierto que se puede tener a mano un antivirus, un par de limpiadores de spyware y navegadores como Firefox, Mozilla o Seamonkey, mucho más seguros que el Explorer (o trabajar con Linux), pero nunca viene mal tomar precauciones adicionales.

A tal propósito sirve una estupenda utilidad de la que me hablaron hace un par de días. Se trata de SiteAdvisor, un complemento para navegadores (de momento sólo para Internet Explorer y Firefox), que advierte al navegante sobre los riesgos potenciales (spyware, adware, virus, fraudes online, phishing, etc.) de las webs que visita. Y no sólo eso, porque los motores en que está basado SiteAdvisor van recorriendo la inmensa telaraña de la Red y al hacerlo analizan el nivel de seguridad de lo que encuentran. De esta manera, una vez instalado en el navegador, SiteAdvisor es capaz de proporcionar información muy útil sobre el nivel de riesgo de los sitios a los que apuntan los resultados de buscadores como Google, Yahoo o MSN.

De momento, SiteAdvisor es gratis. El fabricante anuncia que más adelante publicará productos de pago con funciones adicionales. Ojalá que ello no signifique una comercialización absoluta de esta utilidad, que por las pruebas que yo he hecho es estable, ligera, poco invasiva y muy eficaz. No hace falta subrayar cuán adecuado puede ser el complemento para las actividades educativas, sobre todo aquellas que implican una navegación más o menos libre por parte de los alumnos. Está claro que, aun con el SiteAdvisor en marcha, nuestros chicos o chicas podrán hacer caso omiso de la X roja que aparece a la derecha del enlace que apunta a una web peligrosa. Ahora bien, si hacen clic sobre él y se les cae la máquina a pedazos, por lo menos no podrán aducir en su descargo la socorrida excusa de siempre: “no, es que yo no sabía…”.

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