Ian McEwan

Está navegando por las entradas marcadas con la etiqueta Ian McEwan.

Seis hermosos libros, seis

Hace ya bastante tiempo que no publico ninguna entrada sobre libros en este blog. En efecto, aunque no he dejado de escribir artículos más o menos relacionados con dicha categoría, la última reseña en sentido estricto fue la de Vida y destino, de Vasili Grossman, del pasado 13 de diciembre. Semejante abandono de uno de mis temas favoritos me hace sentirme doblemente culpable: no sólo por defraudar a mis incondicionales, sino también porque bajo las excusas de la pereza, la dificultad del género y el exceso de ocupaciones acaso se oculten los signos de una traición a mi propia naturaleza, o los primeros indicios de una pérdida de facultades con la que a todos (blogueros incluidos) nos amenaza el inevitable paso del tiempo.

En fin, no quiero ponerme melodramático ni exagerar la nota. Más vale coger el toro por los cuernos (y véase que la metáfora condice con las resonancias taurinas del título de este artículo) y compensar a mis lectores y a mí mismo por las oportunidades y el tiempo perdidos. Como no he dejado de leer durante todo estos meses, y de tomar las correspondientes notas, puedo juntarlas todas en una especie de reseña-compendio; seguramente será menos enjundiosa y detallada que mis piezas habituales, pero por otro lado tal vez tenga un interés añadido por la variedad de las obras comentadas y de los géneros a que pertenecen.

Continuar leyendo »

Cartel de la películaEn las últimas semanas he visto dos películas basadas en novelas que me gustaron mucho cuando las leí: Soy leyenda, de Francis Lawrence, nueva versión de la novela homónima del autor norteamericano Richard Matheson, y Expiación: más allá de la pasión, de Joe Wright, adaptación de la obra del novelista inglés Ian McEwan. El hecho de que ambas adaptaciones mantengan el título original de las novelas es una de las pocas cosas que los dos films tienen en común, pues los presupuestos de los que han partido sus respectivos guionistas no pueden ser más distintos. Por cierto, me gustaría utilizar esta tribuna para protestar por el postizo cursi y ridículo que la distribuidora española ha añadido al hermosísimo título de las obras de McEwan y Wright, y que sólo puede explicarse como una muestra de desconfianza en la capacidad del público hispanohablante para entender el sentido del término. Que la industria cinematográfica española nos trate como idiotas es ofensivo (en el ámbito anglosajón no se ha hecho lo mismo, como puede verse en el cartel original, a pesar de que el sustantivo inglés “atonement” es tanto o más desacostumbrado que “expiación”), por mucho que un servidor, a la luz de su experiencia como docente, esté tentado de considerar que la mencionada suposición tiene bastante de verosímil.

Otro de los escasísimos elementos comunes a Soy leyenda y Expiación es la fructífera relación de los autores de ambas novelas con el cine. De la pluma de Matheson han salido muchos guiones para películas y series de televisión, pero también varias novelas y relatos que inspiraron títulos muy famosos: además de la citada Soy leyenda, que con la de Lawrence ha conocido tres versiones en la gran pantalla, se pueden citar films como El increíble hombre menguante, El diablo sobre ruedas o En algún lugar del tiempo; los aficionados harán bien en consultar a este respecto la página que dedica la IMDB a la actividad cinematográfica del escritor. Tampoco Ian McEwan es un recién llegado al séptimo arte, pues al menos cuatro de sus novelas se han llevado al cine (El placer del viajero, Amor perdurable, El jardín de cemento y El inocente), amén de varios relatos breves; por supuesto, la IMDB también dedica su correspondiente página a los avatares fílmicos de las obras del novelista inglés. Aunque las películas basadas en los textos de McEwan hayan tenido hasta la fecha una recepción más bien minoritaria, parece que con Atonement-Expiación se ha roto la tendencia, pues la cinta de Joe Wright ha tenido una acogida entusiasta (y a McEwan no la falló el olfato en este caso, pues ha participado en el rodaje del film en calidad de productor ejecutivo).

Continuar leyendo »

Cerrar
Elaborado con ShareThis