Acabo de actualizar el ordenador principal de mi red a la versión 7.10 de Ubuntu. Me ha llevado un buen rato, no tanto por el tiempo invertido en la descarga, sino a causa de algunos problemillas con el gestor de paquetes Synaptic, que se empeñaba en no terminar el proceso. No sé bien cómo, porque he tocado un montón de cosas, pero al final he conseguido actualizar el sistema operativo a la última versión de esta excelente distribución.
Y desde luego que lo es. Ubuntu 7.10 ha reconocido sin el menor problema todo el hardware de mi máquina, incluidos sus cinco discos duros (un IDE, tres SATA y un USB externo), así como una tarjeta inalámbrica Belkin, para la cual ha solicitado el correspondiente driver propietario. También ha instalado a la primera los drivers de Nvidia que hacen posible que el gestor de ventanas Compiz realice sus virguerías habituales (véase la figura 1).







