redacción y ortografía

Está navegando por las entradas correspondientes a la etiqueta redacción y ortografía.

Ya sé que el mejor escribano echa un borrón, y que estas cosas ocurren en las mejores familias (por si acaso, toco madera antes de escribir nada en La Bitácora del Tigre, y acostumbro a pasar el corrector ortográfico dos veces), pero es que la errata que aparece al comienzo del reportaje con el que abre El País su sección de Deportes de hoy es realmente antológica. Escribe Ramón Besa en la segunda columna del artículo “Eterno Raúl” (página 43 de la edición del 27 de abril de 2009) lo siguiente:

El mensaje del equipo de Raúl hacia el líder es inequívoco: o el Barça gana en Chamartín o el Madrid saldrá campeón, sin Pepe y con independencia de que jueguen Metzelder, Robben, Torres o el sum sum corda. Le alcanza con Raúl.

Está claro que al curtido periodista del rotativo madrileño se le olvidaron sus lecciones de latín, pues no es “sum sum corda”, sino “sursum corda” o, en la adaptación hispánica del latinismo que propone el DRAE, “sursuncorda”, término que el diccionario académico define como sigue:

(Del lat. sursum corda, literalmente ‘arriba los corazones’).
1. m. coloq. Supuesto personaje anónimo de mucha importancia. No lo haré aunque lo mande el sursuncorda.

Continuar leyendo »

Por A pie de aula, de Lourdes Doménech, que a su vez toma la noticia de Palabrotas, me enteré hace unos días de la existencia de Eres lo que escribes, eres como escribes, una bitácora empeñada en llevar a cabo una “Campaña a favor de escribir con una correcta ortografía en los blogs”. No soy muy partidario de adherirme con el correspondiente logotipo a iniciativas variadas (en su momento estuve a punto de sumarme a la del Comité contra las faltas voluntarias y el lenguaje SMS, aunque finalmente lo dejé correr), pero desde luego que estoy de acuerdo con los fines y objetivos de cuantas campañas se lleven a cabo para difundir en la blogosfera la exigencia de una correcta expresión escrita (no sólo ortográfica, por cierto), como muestra de respeto al prójimo, de compromiso con un instrumento de comunicación social tan esencial como el lenguaje escrito, y como indicio de pulcritud intelectual y valoración del trabajo bien hecho.

Si estos valores son importantes para cualquier persona que mantenga un sitio web o un blog, resultan del todo imprescindibles en la blogosfera educativa, y todavía más en ese sector de bitácoras protagonizado por los docentes de lengua y literatura. Que un profesor o profesora haga públicos textos mal escritos tiene poca defensa: queda mal ante el público general, queda horriblemente mal ante sus compañeros y, sobre todo, difunde entre los miembros de la comunidad educativa (alumnos, familias) un ejemplo de lo más pernicioso.

Continuar leyendo »