Los habituales del blog habrán comprobado que a partir de anteayer los formularios de comentarios incluyen un dispositivo antispam, en forma de captcha. El plugin que proporciona esta función es el Peter’s Custom Anti-Spam Image Plugin for WordPress, uno de los mejores complementos antispam para WordPress de los que tengo noticia, pues no requiere que el navegador tenga activadas las cookies o el JavaScript a la hora de filtrar los comentarios basura e impedir que se inserten en la base de datos. El plugin dispone de muchísimas opciones de configuración, y sus mensajes se pueden traducir al castellano. Además, su autor ha realizado un gran esfuerzo en hacerlo accesible para personas con deficiencias visuales, pues las palabras antispam son relativamente fáciles de leer (hay captchas diabólicos en este sentido) y la lectura de la palabra antispam se puede sustituir por su equivalente sonoro (esta función sólo está disponible por el momento en inglés; si alguna vez tengo tiempo y paciencia suficiente, tal vez me lance a crear los equivalentes en español de los casi cuarenta archivos MP3 en los que se almacenan las secuencias de audio).
Los captcha, que ya empleé hace tiempo, me gustan poco o nada, porque molestan a los visitantes, dificultan la publicación de comentarios y a menudo exigen una compleja tarea de edición de las plantillas. Sin embargo, me he visto obligado a utilizarlos, porque en las últimas semanas estaba siendo víctima de un auténtico bombardeo de comentarios-basura, la mayoría con cientos de enlaces, que no hacían sino engordar la base de datos e interferir en el rendimiento del blog. Coincidiendo con este ataque, he tenido que desinstalar el plugin Spam Karma 2.3, que comenzaba a mostrar signos de fatiga a causa de los límites de memoria establecidos por mi proveedor de alojamiento para la ejecución de scripts en PHP.






