versiones de WordPress

Está navegando por las entradas marcadas con la etiqueta versiones de WordPress.

Se pasó el susto

Tal como auguraba al final de mi artículo del domingo, he aprovechado la coyuntura de la actualización fracasada a WordPress 2.5.1 para hacer una instalación limpia de la nueva versión e incluir en ella el contenido ya existente en la bitácora. Armado de paciencia y del procedimiento de exportación-importación que he descrito en varios artículos (el último el titulado Más sobre la exportación e importación de blogs en WordPress), me he lanzado a la tarea de ventilar el blog y deshacerme de la materia muerta y las excrecencias acumuladas en sus tres años de existencia. El procedimiento que he seguido consta de los siguientes pasos:

1. Exportar el contenido del blog original. El resultado es un fichero XML, con el formato WordPress eXtended RSS (RSS ampliado de WordPress) o WXR, que contiene todas las entradas, comentarios, campos personalizados, categorías y etiquetas del blog.

2. Exportar los enlaces del blogroll a un fichero XML. Los interesados en saber cómo hacerlo pueden consultar el artículo De WordPress a WordPress y tiro porque me toca.

3. Crear una nueva base de datos, subir a un directorio provisional todos los archivos de WordPress 2.5.1 y proceder a una instalación limpia contra dicha base de datos. Con ello se asegura que la base de datos con la que se va a trabajar mantiene la codificación y cotejamiento adecuados (UTF, por defecto) y se consigue una tabla wp_options tan limpia como resulta humanamente posible.

Continuar leyendo »

Vaya susto

Ayer por la tarde, tras tomar las debidas precauciones (copia de seguridad de todos los archivos y dos copias de la base de datos, por si acaso), actualicé el blog a la versión 2.5.1 de WordPress. Seguí con todo cuidado el procedimiento habitual (o al menos eso es lo que yo creía), pero tras ejecutar el script de actualización me encontré con un mensaje de error relacionado con los widgets. Tras una rápida consulta a los foros de WordPress, vi que se podía resolver el problema borrando el registro correspondiente en la tabla wp_options, y así lo hice. El mensaje de error en la cabecera del blog desapareció.

Pero aquí no acababan los sustos. Al volver al frontend del blog, para ver cómo había quedado tras la actualización, me quedé de piedra: la codificación de los caracteres se había trastornado, y todas las vocales con tilde, las eñes y ciertos signos de puntuación (signos de abrir interrogación y admiración, guiones, comillas, etc.) habían sido sustituidos por caracteres ajenos a la codificación original. Enseguida me di cuenta de la gravedad del caso, y empecé a buscar cómo solucionar el problema. No voy a aburrir a la concurrencia relatando mis zozobras con los ficheros SQL, los scripts para modificar los cotejamientos de la base de datos y demás monstruosidades. Al final, después de más de seis horas de esfuerzos inútiles, decidí tirar por la calle de en medio y proceder a un downgrade, es decir, volver a la versión anterior de WordPress.

Continuar leyendo »

Los visitantes asiduos de este blog seguramente habrán reparado en el hecho de que la entrada de ayer incorpora una de esas sofisticaciones que tanto nos gustan a los fans de WordPress: la posibilidad de organizar los artículos en series y señalar su existencia a los lectores mediante el oportuno aviso en la cabecera de cada una de las entradas que integran aquéllas. Esta disposición se logra gracias al plugin Organize Series, de cuya existencia ya había tenido noticia tiempo atrás, pero que no me había atrevido a instalar hasta la fecha debido a la circunstancia de que el plugin modifica la estructura de la base de datos de WordPress, añadiendo al sistema de taxonomías un nuevo tipo de clasificación, la denominada “series”.

Después de hacer algunos experimentos en varios blogs de prueba que tengo repartidos por ahí, me decidí a dar el salto. Como recomiendan las instrucciones y la natural prudencia, hice no uno, sino dos backups de la base de datos, y a continuación instalé el plugin, realicé los oportunos ajustes y comencé a organizar varios artículos de la bitácora en sus correspondientes series, que hasta el momento son las siguientes: La red del Tigre, Clientes para blogs, Un blog de aula para la exportación y WordPress como CMS. Veremos qué tal se porta el invento, que a buen seguro consume recursos de procesamiento, pero cuya utilidad es indiscutible para un blog como éste, muy disperso temáticamente y bastante nutrido en entradas, muchas de ellas muy relacionadas entre sí.

Continuar leyendo »

WordPress 2.5

No es la única ni siquiera la razón más importante para hacerlo, pero ya que el Prrofesor Potâchov de Moldavia me puso como ejemplo de riguroso actualizador de versiones de WordPress, me he decidido a realizar unas cuantas pruebas de instalación de la por el momento última versión del gestor de contenidos, la 2.5. Las instalaciones ex novo, tanto en local como en mi blog para experimentos, no constituyen ningún problema (bueno, hay alguno que en seguida se verá) pero otra cosa es la actualización de un blog en producción, como La Bitácora del Tigre.

De hecho, las instalaciones a las que acabo de referirme constituían la prueba de fuego para decidir si actualizaba o no el blog a la última versión de WordPress, que sobre el papel está llena de jugosas novedades: un tablero o escritorio rediseñado, un editor visual muy mejorado que ya no corrompe el HTML introducido “a mano”, que integra elementos multimedia (ímágenes, vídeo, audio, clips de Flash) a través de asistentes y la correspondiente Librería Multimedia o Media Center, y es capaz de escribir a pantalla completa (¡por fin!), búsquedas mejoradas, gestión de etiquetas integrada, actualización de plugins con un solo clic de ratón, mejor gestión de widgets, galerías de fotos, y un largo etcétera de novedades y sutiles perfeccionamientos.

Continuar leyendo »

WordPress 2.3.3 se publicó el pasado 5 de febrero. Yo actualicé el blog en seguida mediante la técnica que suelo llamar “procedimiento abreviado” (es decir, subir al servidor sólo los archivos modificados entre versiones), aunque no publiqué el habitual artículo porque no tenía del todo claro el alcance de la nueva versión. Hoy, tras leer el artículo WordPress 2.3.3 in detail, se han despejado todas mis dudas: realmente, la única actualización realmente necesaria es la del archivo xmlrpc.php (que resuelve un potencial riesgo de seguridad), puesto que los demás cambios tienen una entidad mucho menor. En todo caso, aquí va la lista de los archivos modificados entre la versión 2.3.2 y la actual:

  • xmlrpc.php.
  • /wp-admin/install-helper.php.
  • /wp-includes/gettext.php.
  • /wp-includes/pluggable.php (en realidad, este fichero se modificó y luego se volvió a dejar tal como estaba en la versión 2.3.2, así que no hace falta actualizarlo).
  • /wp-includes/query.php.
  • /wp-includes/version.php.

Recuerdo la necesidad de hacer copia de seguridad de todo (archivos del blog y base de datos) antes de realizar cualquier actualización, por mínima que parezca. Más vale prevenir que curar.

Continuar leyendo »

Ayer se publicó la versión 2.3.2 de WordPress, una edición que resuelve algunos problemas de seguridad y otros bugs que la comunidad de WordPress ha descubierto desde la aparición de la versión 2.3.1, en el mes de octubre. Como siempre, en cuanto he tenido noticia de la nueva versión, me he puesto a la tarea de actualizar el gestor de contenidos.

Para ello, he seguido el procedimiento de actualización tan ampliamente documentado en el Codex de WordPress, a saber: hacer copia de seguridad de la base de datos y de los archivos del CMS, desactivar los plugins, sustituir los archivos de la versión anterior por los nuevos, actualizar los permalinks y reactivar los plugins uno a uno. En realidad, he seguido un procedimiento “abreviado”, pues en lugar de sustituir todos los archivos de WordPress, sólo he subido al servidor los que han cambiado en el paso de la versión 2.3.1 a la 2.3.2 (la lista puede verse en el WordPress Trac o en el anuncio de la nueva versión).

Tras la actualización, casi todo funciona a pedir de boca, excepto la notificación de comentarios por email, problema del que ya traté después de mi actualización a WordPress 2.3.1. Aunque el truco que entonces descubrí funciona, no deja de ser un incordio tener que andar toquiteando las funciones de WordPress.

Ayer actualicé el blog a la versión 2.3.1 de WordPress (más información sobre las novedades en WordPress 2.3.1 in detail) de cuya aparición me he enterado por los avisos automáticos que a partir de la versión 2.3 proporciona el backend del gestor de contenidos; por cierto, a quien esté pensando en cambiarse a WordPress 2.3, le conviene saber que también los avisos automáticos de actualización de plugins funcionan estupendamente.

Al ser una actualización de menos fuste que la anterior, he seguido un procedimiento abreviado: en vez de hacer una copia de seguridad completa de la base de datos y de todos los archivos del CMS, me he limitado a realizar un backup de aquélla y tomar nota de los archivos que han cambiado en la última versión. A continuación, he desactivado todos los plugins (con la excepción del Maintenance Mode, que avisa a los visitantes de que el blog se halla en mantenimiento) y he subido al servidor los archivos modificados en la última versión. A continuación, he reactivado los plugins, y he hecho las comprobaciones de costumbre.

Todo funciona perfectamente, como cabía esperar.

Bueno, después de un trabajo intensivo que me ha tenido horas y horas ante el ordenador, he terminado (o casi) la actualización de La Bitácora del Tigre a la versión 2.3. de WordPress . No he sufrido ninguna de las desgracias sobre las que informó Mario Núñez en un oportunísimo comentario, pero el camino hasta esta entrada tampoco ha sido un paseo militar. En todo caso, creo que será útil detallar mi experiencia con la nueva versión del gestor de contenidos.

La parte mecánica de la actualización -copia de seguridad de los archivos y de la base de datos, desactivación de los plugins, sustitución de los archivos viejos por los nuevos, activación del script de actualización, reactivación de los plugins, uno a uno- no ha presentado ningún problema, al menos hasta donde yo he podido comprobar (a este respecto, hay que reconocer que las instrucciones de actualización que WordPress publica para cada nueva versión son cada vez mejores). Sólo la importación de las etiquetas generadas por el plugin Ultimate Tag Warrior 3 presenta algún problema, que comentaré más adelante.

Continuar leyendo »

Matt Mullenweg ha anunciado hoy la esperadísima versión 2.3. de WordPress, que trae un buen montón de novedades debajo del brazo: soporte nativo para etiquetas, notificación de actualizaciones, URLs canónicas, gestión de entradas pendientes de publicación, editor visual avanzado y demás (un buen resumen de los cambios, con capturas de pantalla ilustrativas, está disponible en el Codex de WordPress).

Enseguida me he descargado el ZIP y he comenzado a trastear con mi blog. Antes de pasar a mayores, no obstante, he preferido pecar por exceso de prudencia, me he leído un par de veces las advertencias sobre la preparación previa para la actualización a la versión 2.3 y he tomado buena nota de las cinco recomendaciones para una actualización a prueba de fallos de WordPress. De acuerdo con los consejos que ofrecen los gurús de nuestro gestor de contenidos favorito, he prestado atención especial a la lista de plugins compatibles con la versión 2.3 (también existe, por si alguien la necesita, una lista de temas compatibles) y me he tomado el laborioso trabajo de compararla con los que yo tengo instalados.

Continuar leyendo »

Los que saben de las interioridades de WordPress (gente como Charity Ondriezek y Aaron Brazell) llevan unas cuantas semanas escribiendo sin parar sobre las novedades y mejoras de la versión 2.3: alertas de actualización, soporte integrado para etiquetas, gestión de URLs amigables más eficaz, etc. Todo ello, claro está, no sale gratis, pues la estructura de la base de datos de la nueva versión incorpora ciertos cambios que provocarán inevitables problemas de compatibilidad, especialmente en los plugins que administran las categorías del gestor de contenidos.

Y si esto no fuera suficiente, van los autores del tema Tarski (que es el de este blog) y, en su meritorio esfuerzo por mantener la necesaria coherencia entre sus plantillas y la evolución de WordPress, realizan profundos cambios en el tema, que exigirán, a buen seguro, muchas horas de pelea con las mil y un funciones que a lo largo de su historia ha ido incorporando La Bitácora del Tigre.

No hace falta tener una bola de cristal para adivinar lo que nos espera a los sufridos blogueros: sangre, sudor, y acaso alguna lagrimita que otra, al tener que renunciar a algunas de nuestras criaturas más queridas, a partir del 24 de septiembre, que es la fecha anunciada de aparición de WordPress 2.3.

« Entradas más antiguas

Cerrar
Elaborado con ShareThis