A lo largo de la última semana, La Bitácora del Tigre ha sido asaltada por hordas agresivas de spammers, que me han enviado centenares de correos basura. Ciertamente, el plugin Akismet que instalé al actualizar a WordPress 2.0 se ha portado como un jabato, interceptando casi todo el spam y, por tanto, impidiendo su publicación. El problema es que los comentarios van llenando la base de datos aunque no se vean en el interfaz de la bitácora. Y cuando uno tiene doscientos o trescientos ejemplares de spam esperando a su extinción definitiva, no tiene paciencia para revisarlos uno por uno por si acaso Akismet ha metido la pata con alguno.

Buscando alguna solución complementaria de Akismet, he revisado a fondo la completísima página que el Códex de WordPress dedica a los complementos (plugins) anti-spam. Hay mucho donde elegir, ésa es la verdad. He probado soluciones bastante complejas y al decir de sus muchos usuarios muy eficaces, como Bad Behavior, Spam Karma 2 y Hashcash 3 (beta). También he probado algún plugin más sencillito, como Did You Pass Math?, cuyo único defecto es, al parecer, su incapacidad para distinguir entre comentarios-basura y trackbacks o pingbacks.

En un primer momento, me decidí por el plugin Captcha!, de cuyo autor, Boriel, ya tomé en su día prestado el XSPF Player. Edité levemente los estilos que venían definidos en el Captcha! para ajustarlos al tema de la bitácora, y dejé el plugin activado durante unas cuantas horas. También añadí un complemento para evitar los spam mediante trackback. Se trata del Trackback Validator Plugin, que el propio Boriel recomienda en la entrada correspondiente a Captcha!

Sin embargo, el spam enviado mediante trackbacks sigue llegando, aunque no se publiquen los comentarios basura. Por eso he decidido prescindir de Captcha! (que obliga a los usuarios a pasar por el incómodo expediente de leer unas letras distorsionadas sobre un fondo de poco contraste) y del Trackback Validator y poner de nuevo en funcionamiento el Spam Karma 2, que es muy completo y extraordinariamente configurable. Crea varias tablas en la base de datos, pero, bueno, ése es un coste que de momento estoy dispuesto a pagar. Por si acaso, he añadido además un nuevo complemento, el Spam Karma 2 Akismet Plugin, que permite que ambas soluciones anti-spam funcionen juntas y en armonía.

Los lectores de La Bitácora del Tigre podrán comprobar que, coincidiendo con la presencia del nuevo complemento anti-spam, he hecho algunas modificaciones en los comentarios de las entradas. Ahora aparecen algunas indicaciones sobre las etiquetas que se pueden utilizar en los comentarios, y una breve nota aclaratoria sobre los efectos de las técnicas de moderación de WordPress.

Si hay alguien que sepa cómo prevenir que los spam generados a través de trackbacks lleguen a la base de datos, sin necesidad de un plugin que genere nuevas tablas, que me envíe un comentario. Me hará un inmenso favor y, de paso, me permitirá comprobar que Spam Karma 2 funciona como debe.