Para no aburrir a los habituales de este blog, seré breve. Habida cuenta de que en las dos últimas actualizaciones de La Bitácora del Tigre a las versiones 3.1.1 y 3.1.2 de WordPress padecí horriblemente de los nervios a cuenta del tiempo que le llevó al sistema completar el proceso de actualización automática, para pasar a WordPress 3.1.3 he decidido llevar a cabo una actualización manual, consistente en hacer las copias de seguridad necesarias (con el plugin BackWPup, que desde hace ya algún tiempo se ha convertido en una pieza esencial de mis blogs), desactivar los plugins, subir al servidor los ficheros que han cambiado entre las versiones 3.1.2 y 3.1.3, y ejecutar a continuación el script wp-admin/upgrade.php.

Pues bien, el sistema me ha devuelto el siguiente mensaje: “No es necesaria la actualización. ¡Tu base de datos de WordPress ya está actualizada!”, lo cual no era cierto a todas luces. Un tanto desconcertado, he repetido el proceso, fijándome bien en lo que hacía (a veces uno pone el piloto automático y se despista), y he obtenido el mismo resultado, lo cual me ha obligado a volver sobre el procedimiento de actualización automática y su acongojante suspense. Todo ha funcionado a las mil maravillas, como suele ser habitual con las últimas entregas de la aplicación, pero, qué quieren que les diga, ya no tengo el corazón para estos trotes. Sospecho que algo tendrá que ver el alojamiento de La Bitácora del Tigre, porque en otros dos sitios web ubicados en otros dos servidores distintos, la actualización automática se ha completado en un santiamén.

En fin, tendré que ponerme a indagar sobre este problemilla, a ver si alguien lo tiene resuelto. Quizás sea buena idea empezar por aquí.