Repasaba esta tarde mi tablero de WordPress cuando he reparado en un enlace entrante que me ha parecido curioso. “Ocultismo Práctico de H.P.B. « Corazón de Diamante”, decía el aviso. Lo primero que se me ha ocurrido pensar es: “ay, Dios, qué gente más rara enlaza mi blog”. Y el segundo pensamiento ha sido: “lo malo es que el raro debo de ser yo”. Rápidamente me he ido al blog en cuestión, y he encontrado esta entrada que, con toda evidencia, copia esta otra mía.

Me parece asombroso (e indignante) que ocurran cosas como ésta en la blogosfera. En todo caso, el ejemplo viene al pelo para ilustrar lo que no se debe hacer amparándose en el derecho de cita: no sólo fusilar un texto en condiciones que dificultad la identificación de su verdadera autoría, sino sacarlo de contexto y darle un sentido (si es que se puede decir tal cosa) completamente distinto al que tenía en su forma original. Me he quejado por escrito en el correspondiente comentario, aunque después de enviado me han entrado las dudas: a ver si va a ser una trampa para incautos, una estrategia para recopilar direcciones de correo o qué se yo.

Estoy preparando una larga entrada para la bitácora, que va destinada a publicarse en el wiki Escribir en los blogs, sobre las normas de etiqueta en la blogosfera; entre ellas, las relativas al derecho de cita. Parece obvio que este caso podría formar parte de una antología de lo que no se debe hacer en un blog o en cualquier otro medio de comunicación.