A la vuelta de las vacaciones, me he dado cuenta de que los plugins de La Bitácora del Tigre necesitaban un buen repaso. Al menos media docena de complementos se habían quedado desactualizados con el paso del tiempo, y algún otro exigía una revisión a fondo. Así que me he puesto a la tarea, comenzado por uno de los plugins más complicados de instalar, el Advanced TinyMCE Editor, del cual ya traté aquí el pasado 17 de junio. El plugin, ahora en su versión 0.5.0, incluye un editor de configuración completísimo, al que se accede desde el backend del blog (Opciones > Advanced TinyMCE). Con esta herramienta, cada usuario puede personalizar el editor a su entera satisfacción, lo cual constituye un gran avance sobre versiones anteriores.

He probado la nueva versión del plugin, tanto en Firefox 2.0.0.5 como en Internet Explorer 7, y funciona perfectamente, aunque en este último navegador la página de configuración no se muestra del todo bien; además, cuando el editor se configurar para que utilice las tres filas de iconos de funciones, queda muy poco espacio para el interfaz de edición. La única excepción es el módulo de corrección ortográfica Spellchecker, pero como ya expliqué en la entrada del 17 de junio, la culpa no es del plugin o del TinyMCE, sino de la configuración de mi servidor.

Ahora que lo pienso, sería un trabajo muy interesante comparar a fondo los plugins que permiten añadir a WordPress la funcionalidad de los mejores editores online. Estoy pensando, claro está, en los siguientes:

1. Advanced TinyMCE Editor, que es el que acabo de comentar (figura 1).

Figura 1: plugin TinyMCE Editor

2. Xinxa for WordPress Plugin, del que ya di alguna noticia en la addenda del 24 de julio a la entrada Xinha Here! como herramienta de escritura en línea. Para evitar posibles conflictos, lo he instalado en mi blog experimental. Tiene algunas posibilidades estupendas, como el hecho de que no sólo funciona en la redacción y edición de entradas, sino también en los comentarios, pero tarda más en cargarse que el TinyMCE. A cambio, su corrector ortográfico funciona perfectamente en el servidor que aloja mi blog, aunque de momento, sólo en inglés, y no he podido averiguar cómo se configura para que corrija en castellano (figura 2).

Figura 2: plugin Xinha for WordPress

3. FCKEditor for WordPress (figura 3): también lo he probado en el blog experimental. Basado en la versión 2.4.3. del FCKEditor, es más fácil de instalar y más ligero que cualquiera de los anteriores (además, detecta automáticamente el idioma con el que se desea trabajar), puesto que dispone de menos funciones que ellos, pero aun así suficientemente capaz para la gran mayoría de usuarios y necesidades. Tampoco he conseguido que funcione el corrector ortográfico en castellano.

Figura 3: plugin FCKEditor for WordPress

4. WP Super Edit WordPress Plugin (figura 4): al igual que el primero de la lista, está basado en el TinyMCE, y se puede configurar a través de un interfaz en AJAX que permite activar y desactivar opciones, distribuir botones, añadir plugins al editor, etc. Su instalación es más sencilla que la del Advanced TinyMCE Editor, pues todos los archivos del plugin se almacenan en /wp-content/plugins/superedit. En cambio, para adaptar el editor al castellano hay que trabajar algo más que con el Advanced TinyMCE Editor.

Figura 4: plugin Super Edit WordPress

5. Monsters Editor for WP Super Edit (figura 5): es un plugin gigantesco, como su propio nombre sugiere (más de 8 MB.), y de instalación compleja, pues obliga a editar varios ficheros de configuración antes de subirlo al servidor. Funciona asociado al editor WP Super Edit, al cual se añade como un botón que, al ser activado, abre una instancia del FCKEditor (lo cual es algo así como rizar el rizo en el ámbito de los editores online). Entre las características más llamativas del Monster Editor se cuentan su modo de funcionamiento, en una nueva ventana, lo cual permite un interfaz de edición más limpio y capaz que el de la mayoría de editores online, y la utilización del KFM (figura 6), un gestor de archivos online. Esta aplicación permite administrar con gran potencia los archivos que el usuario sube al gestor de contenidos; ahora bien, su configuración es complicada, pues debe instalarse contra una base de datos, y bastante dependiente de las condiciones del servidor (por ejemplo, en el que aloja mi blog no he conseguido que se vean las miniaturas de los archivos gráficos, a pesar de haber consultado varias veces los foros de soporte), todo lo cual la convierte en una alternativa poco recomendable para usuarios inexpertos.

Figura 5: plugin Monster Editor for WP Super Edit

Figura 6: gestión de archivos mediante KFM

6. TinyMCE Advanced (figura 76): al igual que el primer plugin de la lista, se trata de un editor basado en el TinyMCE, y por tanto ofrece una funcionalidad muy semejante a la de aquél. Sin embargo, la instalación es mucho más sencilla, pues todos los archivos de que consta se almacenan en la carpeta del plugin, dentro de /wp-content/plugins. La configuración es también muy fácil, a través de un interfaz en AJAX que permite activar las distintas funciones del editor mediante la técnica de arrastrar y soltar.

Figura 7: plugin TinyMCE Advanced

Quizás tampoco fuera mala idea comparar los editores online con los clientes para blogs. Está claro que unas y otras herramientas pertenecen a mundos distintos y corresponden a formas distintas de utilizar el blog, de modo que probablemente sea difícil, o imposible, establecer criterios de comparación válidos, pero hay material suficiente para un buen artículo. Con todas las cautelas del mundo, avanzo una opinión personal: que los clientes de blogs son tan fáciles de utilizar como los editores online, más ligeros, potentes y versátiles que ellos y, en la mayor parte de los casos, más sencillos de configurar.