Hace ya algún tiempo que leí acerca de Woopra, un nuevo sistema de análisis y seguimiento de sitios web con enormes posibilidades, pues permite saber de dónde vienen los visitantes, qué páginas visitan, cómo han llegado a ellas y qué plataformas usan, entre otros detalles. La diferencia entre Woopra y otros servicios semejantes, como el de Google Analytics, es que el primero permite observar las estadísticas de tráfico en tiempo real, a través de un entorno visual muy atractivo y de funcionalidad realmente espectacular, como puede apreciarse en las capturas de pantalla 1-4.

El seguimiento de las visitas puede realizarse a través de la correspondiente conexión con el sitio web de Woopra, pero los mejores resultados se obtienen tras la instalación en local de un cliente de escritorio (requiere el entorno Java y tiene versiones para Windows, Linux y Mac OS X, así que casi nadie podrá sentirse discriminado), cuyo nivel de precisión y detalle es asombroso. No menos llamativo es el sistema de mensajería incorporado a la aplicación, que permite abrir una conversación en tiempo real con los visitantes del sitio, tal como demuestra la última captura de pantalla.

El código que genera Woopra para el seguimiento se puede añadir a cualquier página web, pero el sistema se ha diseñado con una clara orientación hacia los sitios publicados con WordPress. Los blogueros y blogueras que utilicen esta aplicación están de suerte, pues existe un plugin que convierte en un juego de niños la tarea de insertar el código necesario para que Woopra registre las páginas, entradas, categorías, etiquetas, etc., y comience a elaborar sus detalladas estadísticas.

El único inconveniente que hasta el momento le he encontrado a Woopra es que además de exigir registro previo del sitio tarda bastante en responder a la petición del usuario. Yo di de alta La Bitácora del Tigre el pasado 29 de abril, y hasta hoy no había recibido el correo electrónico de confirmación. Doy por buena la espera, en cualquier caso, porque como muestran las capturas de pantalla que figuran bajo estas líneas, no hay límites a lo que se puede hacer con esta herramienta.

Ya lo saben los visitantes de La Bitácora del Tigre: si cualquier día de estos les brota en el ángulo inferior derecho de su navegador una pequeña ventana emergente de color azul, que no se alarmen. Es Eduardo Larequi, el Tigre, que sale de su cubil para darles un efusivo saludo.

Figura 1: información generalFigura 2: páginas más popularesFigura 3: sistemas operativos y navegadoresFigura 4: datos de visitantesFigura 5: chat