Aunque en un principio tenía la intención de esperar cierto tiempo, me he animado a seguir las exhortaciones de xarxatic y olmillos, y he actualizado La Bitácora del Tigre a la versión 3.0 de WordPress, que se publicó ayer, precedida por una enorme expectación. Como el mío es un blog grande y con muchos plugins instalados (treinta, para ser más exacto), he decidido ser prudente y seguir al pie de la letra el procedimiento de actualización estándar. Es decir, hacer copia de seguridad de los ficheros de la aplicación y de la base de datos, así como de otros ficheros clave (como el wp-config.php, el .htaccess y el sitemap.xml), desactivar todos los plugins, actualizar desde el backend de WordPress y comprobar, una a una, que todas las extensiones funcionaban correctamente.

Además, he tomado una precaución adicional: hacer una copia de seguridad de todos los widgets, pues muchos de entre los que yo he definido contienen código y no son recuperables mediante las funciones estándar de WordPress. La verdad es que se trata de un trabajo bastante laborioso, no sólo porque en las cuatro zonas widgetizables que permite el tema Tarski tengo activados 23 widgets, sino sobre todo porque no existe ningún procedimiento automático (o por lo menos yo no lo conozco, y eso que ayer lo estuve buscando afanosamente) que evite el minucioso y lento proceso de copiar y pegar.

En realidad, la copia de seguridad de los widgets no venía motivada por un exceso de celo precautorio, sino por un objetivo muy distinto: aprovechando la publicación de WordPress 3.0 y la experiencia acumulada en mi proyecto de blog antológico, tengo intención de cambiar la plantilla de La Bitácora del Tigre para aprovechar las nuevas funcionalidades incorporadas al sistema de plantillas de la aplicación. No sé si finalmente me decantaré por TwentyTen, el tema por defecto de WordPress 3.0 –me gusta bastante, aunque quizás resulte un poco “soso”-, pero lo más seguro es que en el plazo de algunas semanas La Bitácora del Tigre renueve (no de forma demasiado drástica, o al menos no tengo previsto semejante cambio) su aspecto visual.

Por lo que concierne al proceso de actualización, tengo que destacar que ha funcionado a las mil maravillas, y eso que ha tardado lo suyo. Absorto frente al navegador, y esperando que aparecieran los mensajes de confirmación o fracaso del proceso, por unos momentos he sentido una punzada de ese escalofrío tan peculiar que le recurre a uno la espina dorsal cuando las aplicaciones online no funcionan como se supone que debieran. En cualquier caso, bien está lo que bien acaba, y vistos los resultados sólo queda reconocer el espléndido trabajo que han realizado los programadores de WordPress (sin olvidar a los traductores al español) por esta nueva versión, tan llena de golosas novedades y estupendas funcionalidades.

Por cierto y para quien le interese: en este fichero ZIP están los archivos .PO y .MO de la traducción al español del tema TwentyTen. Está basada en la la publicada por Dani V. en WordPress 3 en español, aunque con numerosos cambios y modificaciones. Que os aproveche y que disfrutéis de ella con salud.