Hasta hace unas pocas horas, La Bitácora del Tigre exhibía orgullosa en su cabecera la impresionante mirada del tigre asiático, real, que tanto admiraba Borges. Era una imagen propia que sustituía la que trae el tema por defecto de WordPress, el veterano Kubrick (a éste le admiro yo), que tengo intención de sustituir por otro más elegante y moderno, FastTrack.

Llevo un par de días editando el código de este último, y ya no me queda mucha tarea. Todavía hay algunos elementos en inglés que no sé muy bien cómo traducir, pero estoy seguro de que en menos de una semana la guarida del tigre volverá a exhibir en todo lo alto los ojos ambarinos de su símbolo y emblema. Mientras tanto, que me disculpen los visitantes de la bitácora, porque voy a andar haciendo cambios, lo cual seguramente provocará que su comportamiento sea todavía más impredecible que el mío, que ya es decir.