Ayer por la noche, los restos de la tormenta Gordon no me dejaban conciliar el sueño. El golpeteo de la lluvia en los cristales y el ruido de las persianas agitadas por el viento me ponían nervioso. Así que me levanté, tomé recado de escribir y me puse a cavilar, Pilot en la boca, sobre alguna entrada ligera y ocurrente para la bitácora.

Recordé mis hazañas versificadoras de otros tiempos (en Monzón, mi primer destino como profesor, me gané la atención y tal vez el respeto, de los alumnos, tras una jornada borrascosa, con un soneto que compuse para ellos), y decidí elaborar un breve poema sobre mi bitácora. Helo aquí, en sucesión de redondillas rematadas por una quintilla final, que es combinación clásica y de probados efectos.

Es la mirada más fiera,
la más felina mirada,
la piel más bella y rayada
de la entera blogosfera.

Del tigre imita rugidos
y alguna vez los zarpazos,
pero da también abrazos
a amigos y conocidos.

Le gusta al tigre la charla
intrascendente y banal
pero también el ritual
de culta latiniparla.

Disfruta con los debates,
las objeciones sutiles,
los comentarios, a miles,
y argumentados debates.

Tal vez peca en sus entradas
de excesiva verborrea,
que es de palabras diarrea
no siempre bien asentadas.

Quiere ser fina, educada,
útil, gentil, humorista,
la buena letra, a la vista,
y del matiz siempre aliada.

Que a todos sirva de aliento
y que a ninguno denigre,
que te dé, lector, contento
y sea en la Red monumento,
¡La Bitácora del Tigre!

Es posible que alguien se pregunte qué pinta un poema como éste en un escenario tan vanguardista como el de los blogs. Para conciliar vanguardia y tradición, he aquí mi propuesta: la recuperación del viejo espíritu de las justas poéticas (que también es parte de la cultura popular, como ponen de relieve los payadores y bertsolaris) a través de un meme de poemas blogueros.

Les paso el testigo (perdonadme, compañeros, si os pongo en un brete), a mis colegas blogueros de Lengua, cuya nómina actualiza, muy oportunamente, A pie de aula en su entrada de ayer. Va para Elisa Armas, Carmen, Lourdes Domenech, José María González-Serna, Angus Iglesias, Joselu, Bea Marín, María José Reina, Antonio Solano y Felipe Zayas.